Menos recursos y más estudiantes en colegios públicos de Texas
Aumenta la colegiatura
ANNA MACÍAS/AL DÍA | 8/3/2011, 3:47 p.m.
Wendy Alejo, hija de un empleado de construcción y una empleada de fábrica, no calificó para la ayuda financiera estudiantil porque, según las normas del gobierno, sus padres ganan lo suficiente para pagar su educación. Pero, para la joven de 21 años, la realidad es otra.
La estudiante, que en agosto empezará su tercer año en North Lake College en Irving, trabaja 30 horas a la semana en Taco Bell para pagar el costo de sus estudios, que incluye $650 en colegiatura, $250 en libros usados, y $600 en gasolina para viajar desde su casa en Grand Prairie. La joven también contribuye a los gastos de su hogar.
"Me sorprendió bastante que subieran las cuotas del colegio el semestre pasado", dijo Alejo. "Vimos a muchos maestros jubilarse o perder sus puestos para reducir el presupuesto del colegio. Ahora las clases que admitían a 24 estudiantes tienen hasta 48. Si no tenemos suficientes maestros no vamos a recibir la educación que tanto queremos y necesitamos".
En un año en que los colegios comunitarios y las universidades públicas de Texas reportan el ingreso de más estudiantes latinos, la crisis económica del estado pone en peligro ese logro.
La mayoría de las instituciones públicas de educación superior aumentaron sus cuotas de matrícula y eso ahora pone el estudio fuera del alcance de algunos estudiantes.
La Legislatura que terminó este verano recortó $1,000 millones de los $21,800 millones del presupuesto para 35 universidades públicas y decenas de colegios comunitarios en Texas.
"Es un tremendo reto tener un mayor número de estudiantes y menos recursos para servirles", dijo Diana Flores, integrante de la mesa directiva del Distrito de Colegios Comunitarios del Condado de Dallas (DCCCD).
"Hablamos de que queremos tener una fuerza laboral educada. Pero al mismo tiempo nos encontramos obligados a aumentar las cuotas y ponemos la ecuación fuera del alcance de muchos", agregó.
Las inscripciones en los colegios comunitarios aumentan en tiempos de crisis, debido a que muchas personas buscan capacitarse para conseguir mejores empleos cuando regresen a la fuerza laboral.
Ese fenómeno ocurre ahora a pesar de que el gobierno limitó los subsidios para estudiantes necesitados.
"Los colegios comunitarios pueden capacitar a personas desempleadas para que puedan conseguir un mejor trabajo", dijo Flores.
"Además, ofrecen una opción alternativa a el alumno que no puede pagar el gasto de la universidad y quiere estudiar y luego transferir a una universidad para terminar su titulo. Históricamente los colegios comunitarios son el punto de entrada clave para muchos estudiantes latinos que quieren lograr acceso a la universidad".
Hace una década, los colegios comunitarios de Dallas tenían sólo 46,850 estudiantes. Pero esa población creció un 66%, llegando a 70,885 en mayo del 2010.
Flores dijo que los aumentos a las colegiaturas son un círculo vicioso. El crecimiento de la población estudiantil significa que a los colegios le cuesta más mantener y operar sus edificios y contratar a empleados. Al mismo tiempo, el gobierno estatal reducirá sus subsidios dramáticamente (alrededor de $18 millones para el DCCCD) en los próximos dos años. Los gobiernos federal y estatal también rebajaron subsidios para becas que benefician a los estudiantes necesitados.











