Elvis canta y baila en Oak Cliff
ANA E. AZPURUA/AL DÍA | 8/24/2011, 3:32 p.m.
“Empecé a escuchar a Elvis cuando tenía 14 años y tuve mi primer tocadiscos”, relató Juan Sánchez sobre un escenario decorado con fotos, discos y otros objetos vinculados al “rey del Rock” en una esquina de El Ranchito, restaurante que administra en Oak Cliff.
Luciendo las icónicas patillas y un traje de pantalón negro y camisa bombacha abierta con trenzas en el pecho y los puños, el fanático abrió el concurso bianual de imitadores de Elvis Presley que preside desde el 2003 y que se repetirá este miércoles.
“¿Elvis? ¿Quién es Elvis?”, le preguntó Sánchez a un amigo hace 30 años.
“Y empezó a tocar está canción…”, recordó y en el restaurante se escuchó “All Shook Up”.
“Estaba fascinado y dije ‘qué voz, qué forma de cantar’… Entonces, le robé el disco”.
“Y lo toqué, y lo toqué, y lo toqué”, dijo Sánchez ante una sala repleta de comensales que saboreaban los platillos de comida del norte de México del local.
Tras entonar él mismo “All Shook Up”, para demostrar lo que ha aprendido todos estos años, Sánchez cantó “Hurt”.
“?‘Hurt’ (Dolido) es lo que me siento pues Elvis se fue hace 34 años ayer”.
Dos veces al año —en el natalicio de Presley, el 8 de enero de 1935, y en el aniversario de su prematura muerte, el 16 de agosto de 1977— Sánchez convida el local a otros que como él quieren rendirle tributo a “El Rey” encarnándolo sobre el escenario, una práctica que se repite en múltiples locales de Estados Unidos.
Sánchez termina su interpretación de “Hurt” tirado en el piso, con los brazos abiertos en cruz. “Necesitas primeros auxilios luego de esta canción”, dijo. “No me gusta acaparar el escenario… de verdad que no”, dijo riendo, pero agregó: “Cantaré una canción más”.
Así, entona “If I Can Dream”, para darle paso al primero de 11 imitadores de Elvis, que buscan quedarse con los $500 del primer lugar (el segundo recibe $100 y el tercero $50).
El abrazo de “El rey”
Pelvis Leslie, cuyo verdadero nombre es Robert Moseley, toma el micrófono para cantar “Suspicious Minds”. Al imitador de 37 años le gusta decir que más que pretender ser Elvis, es un “pariente lejano perdido”.
Empezó cantando en karaokes, pero ahora tiene hasta una habitación especial con objetos de “El rey” y un Cadillac de la época.
“Fue un innovador en el rock and roll y en la moda”, señaló Moseley, quien tiene un tatuaje con las letras TCB, alusivas al lema Taking Care of Business, de “El rey”, “Una persona común se vería ridícula pero él fue icónico”.
Mientras canta, su esposa Rachel Flowers le toma fotos.
“Es divertido”, dijo. “No me siento avergonzada, me siento orgullosa”.
Al terminar, Moseley se agacha y abre la capa de su traje negro con estrellas doradas.
Por la tarima desfilan todos los estilos de Elvis: Imitadores con chamarras de cuero, con trajes como el que usó Moseley que Presley hizo famosos en los 70, con atuendos que usó en sus películas. Cada Elvis tiene dos turnos al micrófono antes de que tres jueces decidan quién será el ganador.











