Atentado en Monterrey horroriza a mexicanos
Por KATHERINE CORCORAN/AP | 8/27/2011, 7:45 a.m.
Monterrey – Los mexicanos han visto numerosos crímenes horribles en los cinco años que ha durado la guerra contra el narcotráfico en el país, pero para muchos, el ataque incendiario que dejó al menos 52 muertos sentó un nuevo nivel de terror en un país al que ha curtido la violencia.
En esta ocasión las víctimas mortales no fueron pistoleros de algún cártel ni emigrantes que se opusieron a que los reclutaran grupos del hampa, como ocurrió en otros ataques.
Ahora fueron empleados o apostadores que estaban en el Casino Royale, ubicado en un sector rico de esta ciudad industrial. En el lugar irrumpieron el jueves al menos ocho agresores y lo incendiaron mientras decenas de personas quedaron atrapadas dentro.
El viernes, el país se enteró de detalles espeluznantes del suceso, y algunos políticos y expertos dijeron que este acontecimiento sentaba un nuevo hito macabro en un conflicto que ha dejado 40,000 muertos desde el 2006.
El presidente Felipe Calderón puso de relieve la gravedad del momento en un discurso televisado a la nación, en el que declaró tres días de luto, un hecho sin precedente, y calificó el ataque como el peor cometido contra civiles en la historia reciente del país.
"No estamos enfrentado a delincuentes comunes. Estamos enfrentando a verdaderos terroristas que han rebasado todos los límites", dijo Calderón airado.
El presidente no dio indicio de que cancelaría su política de ataque a los cárteles. Horas después, Calderón observó un minuto de silencio en el lugar.
Vulnerables
En las calles cercanas al casino, la gente decía que el atentado profundizaba el sentimiento de vulnerabilidad que muchos experimentan en esta ciudad, que por años fue conocida como una de las más seguras de México.
En los últimos años, sin embargo, Monterrey quedó inmersa en una lucha por territorios entre el cártel del Golfo y sus otrora aliados de los Zetas.
El Casino Royale había sido blanco de dos ataques anteriores, entre ellos uno en mayo en el que individuos armados dispararon desde el exterior.
"Lo que pasó anoche (el jueves) fue el colmo", dijo un hombre frente al depósito de cadáveres de la ciudad.
Numerosas familias hacían fila en el lugar desde la noche en un intento por localizar a sus parientes que podrían estar entre los fallecidos. Al igual que muchas personas, el hombre se rehusó a dar su nombre por temor.
"No sabemos cómo cuidarnos ahora, ni con quién estamos hablando; seguridad ahora no tenemos".
Ataque a clase media
El ataque tuvo un impacto nacional fuerte debido a que muchas víctimas pertenecían a la clase media a la que la violencia del narco no había alcanzado, dijo Jorge Chabat, experto en seguridad y narcotráfico en el Centro de Investigación y Docencia Económicas.
Hechos previos han dejado más víctimas, como un lugar descubierto en el 2010 en el que se encontraron 72 emigrantes muertos, dijo Chabat.
Sin embargo, las decapitaciones, descuartizamientos y otros crímenes horrendos que se ven a diario habían afectado principalmente a personas de las clases económicas más bajas, dijo.











