cuide la presión
ARACELI VÁZQUEZ VIDA SANA | 5/24/2011, 11:16 a.m.
En la tarde del domingo y en el área de cuidados intensivos de los bebés, una escena tierna presencié, con gran emoción y gusto vi como Cristina por primera vez al pequeño Ulises amamantó.
Sin importar su peso y aunque prematuro nació, Ulises luchará y con el amor de sus padres y hermanos muy pronto en su casa estará.
Cristina se recupera y muy grave se vio, después que la presión muy de repente le subió, a los siete meses, el parto se adelantó.
Ella se pregunta que fue lo que pasó, puesto que durante su embarazo muy bien se cuidó, e hipertensión se le diagnosticó.
Pues bien al igual que para Cristina, se que muchos de mis lectores le interesará leer lo siguiente:
Primero es importante entender que la presión arterial es la fuerza que se ejerce en contra de las paredes de las arterias por el flujo sanguíneo. Cuando esta fuerza se eleva por arriba de los valores normales se llama hipertensión que es lo mismo que presión alta.
La presión arterial representa dos mediciones; una mientras el corazón se contrae y la otra mientras el corazón se relaja, que son la sistólica y diastólica respectivamente. Así por ejemplo si su presión es 120/80, entonces la sistólica es 120 y la diastólica es 80. Un estado hipertensivo es considerado cuando los valores están 140/90 o más.
La hipertensión durante el embarazo puede causar problemas tanto a la madre como al bebé. Con hipertensión se restringe el suministro de oxígeno y nutrientes a la placenta, la cual nutre al feto. En casos graves se podría hasta llegar a desprender la placenta provocando una hemorragia vaginal, adelantando el parto y otros riesgos de salud para la mamá y el bebé; resultando en un parto prematuro, un bebé bajo de peso o en casos extremos nacimiento sin vida o muerte del recién nacido.
Por ejemplo cuando hay un aumento repentino de la presión arterial después de la semana 20 del embarazo y proteína en la orina, se habla de preeclampsia.
Casos de preeclampsia leve pudiesen no tener ningún síntoma. Pero en otros casos, síntomas pudiesen incluir dolores de cabeza, problemas de la vista, retención de líquidos de las extremidades inferiores, e hinchazón, pudiendo también dañar a órganos como los riñones, e hígado.
Casos graves de preeclampsia resultan generalmente en partos prematuros porque es necesario adelantar el nacimiento para evitar complicaciones graves tanto a la madre como al bebé. El tratamiento de la hipertensión y preeclampsia debe ser completamente bajo las órdenes, supervisión y discreción del médico.
Araceli Vázquez es Dietista y Nutricionista con práctica en Dallas. Puedes escribirle a Araceli@Dietgenics.com o llamar al 972-664-0846.











