Juntan esfuerzos contra la diabetes
Al Día | 5/24/2011, 11:15 a.m.
Casi medio millón de personas en Texas tienen diabetes y no lo saben; muchos de ellos son inmigrantes que carecen de seguro médico, afirman profesionales de la salud.
Para ellos, las clínicas comunitarias y las ferias de salud representan la única oportunidad de medir su nivel de azúcar en la sangre e iniciar el tratamiento que les evitará problemas con el corazón, riñones, ceguera y posibles amputaciones.
"En este país, siempre hay alternativas para el cuidado la de salud cuando no tienes seguro médico. Lo importante es acudir a los chequeos y adoptar un estilo de vida más sano", afirmó Karin Hosenfeld, nutrióloga independiente que disenó un programa de alimentación saludable para los alumnos de cinco preparatorias de Dallas.
El martes, Hosenfeld ayudó al alcalde Tom Leppert a anunciar el festival de salud gratuito "Pasaporte a la Salud", programado de 9 a.m. a 1 p.m. el sábado 6 de noviembre en el campo del estadio Cotton Bowl en Fair Park.
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Su propósito principal es prevenir la diabetes y encausar el tratamiento de los enfermos. Leppert espera a miles de personas y dijo que le gustaría ver a muchas familias latinas, ya que la diabetes ataca a los hispanos con mayor frecuencia que a otros grupos.
Según los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC), el 10.4% de los adultos hispanos mayores de 20 años viven con diabetes. El porcentaje es mayor que el de los anglos (6.6%) y los asiáticos (7.5%) pero menor que el de los afroamericanos (11.8%). Entre los latinos, los mexicanos y puertorriqueños tienden a ser diabéticos en mayor proporción que otros grupos.
"El problema es la obesidad. Es una invitación para la diabetes tipo 2. En nuestra ciudad, el 50% de los niños hispanos sufren sobrepeso y están en riesgo de contraer diabetes", dijo Leppert. "La solución es cambiar nuestro estilo de vida, comer menos pero más saludable, y mantenernos activos, (además de) hacer ejercicio regularmente".
El alcalde estableció el evento anual en el 2008 por su esposa Laura, que tiene parientes cercanos que padecen diabetes.
Esta condición es una enfermedad del sistema inmunológico que ataca al páncreas. El tipo 1 es hereditario y apabullante: destruye las células del páncreas que producen insulina, la hormona que regula la glucosa. El tipo 2 se desarrolla paulatinamente y reduce la producción de insulina. En ambos casos, el exceso de azúcar en la sangre daña órganos vitales del cuerpo.
Según datos del CDC y la Fundación Juvenil de Investigaciones sobre la Diabetes (JDRF), 1.8 millones de residentes de Texas han sido diagnosticadas con diabetes. Estas organizaciones estiman que cuando menos 460,000 personas más en el estado tienen la enfermedad pero no han acudido al médico.
Hosenfeld dijo que es fácil enterarse del diabetes tipo 1, ya que alguno sus órganos tendrá serios problemas pronto. Reconocer el diabetes tipo 2 no es fácil. A veces la enfermera escolar detecta manchas oscuras en el cuello de los niños; el otro indicio es la obesidad, mas no necesariamente significa diabetes, agregó.











