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Latinos llevan sus familias a la Serie Mundial


JULIÁN RESÉNDIZ/AL DÍA | 10/22/2011, 7:44 p.m.
Latinos llevan sus familias a la Serie Mundial
La fanática de los Rangers Esperanza Alvarado, de San Antonio, asa carne en el estacionamiento del parque de los Rangers esperando el principio del tercer partido de la Serie Mundial entre Texas y St. Louis el sábado en Arlington. | BRAD LOPER/DMN

Arlington – César González no olvida que su padre le enseñó a jugar beisbol cuando era niño. Por eso es que hace unos días le prometió un regalo de cumpleaños inolvidable: si llegan los Rangers, te llevo a ver la Serie Mundial.

El médico de Monroe, Louisiana cumplió su promesa y este fin de semana acompanó a su padre Roy González, un maestro pensionado residente de El Paso, Texas, a un asiento en las primeras filas del Rangers Ballpark por el lado de la tercera base.

“He esperado toda mi vida un momento como este… es nuestra primera Serie Mundial”, dijo el especialista en medicina familiar, doblemente contento por presenciar los partidos entre Rangers de Texas y Cardinals de St. Louis, y por ver nuevamente a su padre.

Para los González y otros latinos que acudieron al estadio, la Serie Mundial fue un acontecimiento familiar. No les importó gastar cientos de dólares por cada boleto ni manejar ocho o más horas por carretera para compartir el momento.

“Todos estamos muy emocionados por estar aquí. Yo son fan desde hace unos cinco años, y ellos desde que estaban chiquitos”, dijo B.J. Ortiz, propietario de una empresa de instalación de alfombras en Corpus Christi.

Ortiz viajó a Arlington con su hijo mayor y dos de sus nietos. También fue su primer juego de Serie Mundial, una anécdota que podrán contar en el trabajo y la escuela, respectivamente, durante décadas.

“Yo creo que gente de todo el estado los sigue desde que están ganando… A mí me impresionan los que pegan los jonrones, (Josh) Hamilton y (Nelson) Cruz. Están bárbaros”, agregó.

Y si bien hubo muchos fanáticos del área de Dallas que aprovecharon la proximidad de la Serie Mundial, otros más viajaron largas distancias.

Johnny García trajo al Juego 3 de la serie a su esposa y a sus dos hijas pequeñas, Faith y Hope (Fe y Esperanza), desde Norfolk, Virginia.

“Es la segunda ocasión en que mi esposa y yo venimos a un juego de Serie Mundial en Texas, pero es la primera vez que traemos a las niñas”, dijo García, un doctor en ingeniería que creció en el área de Lubbock siguiendo a los Rangers antes de irse a estudiar a la Universidad Old Dominion de Norfolk.

Los Castillo de Itaska, Texas hubierean querido apoyar a los Rangers el año pasado durante la Serie Mundial que terminaron perdiendo con los Giants de San Francisco, pero estuvieron muy ocupados.

“Mi esposa estaba en Alemania y mis dos hijos también estaban fuera, así que decidí no venir solo. Este año estoy aquí con mi esposa, uno de mis hijos y su novia. Es extraordinario”, dijo Óscar Castillo, dueño de una fábrica que hace partes para las fundidoras de acero en el área de Waco.

También vino gente de México.

Víctor Hugo Martínez, empresario de la construcción de Saltillo, Coahuila sigue a los Rangers por televisión y llegó a Arlington con dos amigos.

Al igual que el resto de los fanáticos latinos en el estado, Martínez y González llegaron convencidos de que los Rangers terminarán coronándose.

“Los dos primeros partidos (en St. Louis) fueron como juegos de ajedrez, con todo muy calculado. Pero ya que están en casa, estoy seguro de que los bats van a despertarse”, afirmó el médico González.