Guerrilla libera a rehenes en Colombia
ASSOCIATED PRESS | 4/3/2012, 5:54 p.m.
Villavicencio, Colombia — La mayor guerrilla de Colombia liberó esta semana a quienes describió como los últimos 10 soldados y policías que tenía en su poder, un gesto de buena voluntad que elogió el presidente Juan Manuel Santos pero al que consideró insuficiente para propiciar un diálogo de paz.
Los cautivos habían pasado entre 12 y 14 años en cautiverio en la selva tras de que los capturaran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuando esta fuerza rebelde izquierdista se encontraba en su apogeo militar.
Sin embargo, esta banda guerrillera, la más antigua y más poderosa de América Latina, ha sido debilitada desde entonces por las fuerzas armadas de Colombia —que tienen el respaldo de Estados Unidos— en tanto que la entrega de seis policías y cuatro soldados que efectuó el lunes puso de relieve su deseo de una solución pacífica.
Los otrora cautivos mostraron su júbilo por su liberación y agitaron las manos en señal de saludo tras su traslado en un helicóptero que prestó la fuerza aérea brasileña, al que se colocó un logo de la Cruz Roja y que los recogió de un punto secreto en la selva.
Algunos de los liberados saltaron de alegría en la pista antes de reunirse con sus familias. Las enfermeras ayudaron a algunos de ellos a caminar, mientras que otros eran acompañados por sus mascotas: un pecarí, un mono y dos aves pequeñas.“Grité, salté” al conocer la noticia de la liberación, dijo desde el aeropuerto de Villavicencio Oliva Solarte, madre del intendente de la policía Jorge Trujillo Solarte, de 41 años, capturado en julio de 1999.
El grupo rebelde, conocido como las FARC, anunció el 26 de febrero que dejaría en libertad a los 10 uniformados y que suspendía los secuestros extorsivos, práctica con la que se allega financiamiento.
El mandatario Santos describió la entrega de los uniformados como “un paso en la dirección correcta y un paso muy importante”, en tanto que señaló que es “pura especulación” que esta libertad de los uniformados constituya el augurio de conversaciones de paz.
El gobierno y las FARC fracasaron en sus anteriores dos negociaciones de paz serias que emprendieron en las últimas tres décadas.











