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Cadena perpetua para capo del Cártel de Juárez

| 4/6/2012, 9:18 a.m.
Cadena perpetua para capo del Cártel de Juárez
José Antonio Acosta Hernández fue condenado a prisión perpetua el jueves por una corte en Texas. | ASSOCIATED PRESS

McAllen, Texas — Un capo del Cártel de Juárez, sospechoso de ordenar más de 1,500 asesinatos, entre ellos el de un empleado consular estadounidense en México, fue condenado a prisión perpetua el jueves por una corte en Texas.

José Antonio Acosta Hernández se declaró culpable de 11 cargos, inclusive asociación delictiva, extorsión y asesinato. México extraditó Acosta a Estados Unidos hace tres semanas.

La jueza Kathleen Cardone pronunció siete condenas a prisión perpetua más otras tres y 20 años en una prisión federal.

Acosta era el presunto capo de La Línea, el brazo sicario del Cártel de Juárez. Las autoridades mexicanas dicen que el ex Policía, capturado en julio con su guardaespaldas en la ciudad norteña mexicana de Chihuahua, confesó que ordenó 1,500 asesinatos.

"Como líder de los sicarios de La Línea, el señor Acosta Hernández dirigió un reino del terror", dijo el subsecretario de Justicia Lanny A. Breuer en un comunicado.

"La declaración de culpa y la sentencia de hoy son un paso significativo en nuestro esfuerzo por llevar ante la justicia a los responsables de los asesinatos del consulado, lo cual no hubiera sido posible sin la ayuda extraordinaria de nuestros socios de las fuerzas del orden en México, incluida la procuradora general Marisela Morales Ibáñez", agregó.

Una copia del acuerdo judicial firmado por acosta indica que se declararía culpable de extorsión, asociación delictiva para distribuir y poseer drogas y asesinato. El documento aclara que los cargos de asesinato conllevan obligatoriamente penas de prisión perpetua.

El abogado de Acosta no respondió al pedido de declaraciones.

Acosta, alias Diego, es una de las 10 personas nombradas en actas como participante en los asesinatos de Leslie Ann Enríquez, empleada del consulado estadounidense en Juárez; su esposo, Arthur Redelfs; y Alberto Salcido Ceniceros, otro empleado consular.

El 13 de marzo de 2010, Enríquez y Redelfs salieron de la misma fiesta infantil que Salcido. Iban en camionetas blancas, que fueron perseguidas y acribilladas por sicarios.