Achacan a Red Haqqani ataques a Kabul
RAHIM FAIEZ y DEB RIECHMANN/AP | 4/16/2012, 8:57 a.m.
Kabul — Un extremista capturado tras los ataques contra Kabul y otras tres ciudades afganas confesó que esta ofensiva rebelde de 18 horas de duración la lanzó la red Haqqani, un grupo rebelde vinculado al Talibán y al-Qaida, dijo el lunes un funcionario de seguridad afgano.
Treinta y seis insurgentes murieron en esta ola de ataques en la que también perdieron la vida ocho policías y tres civiles, dijo el ministro del Interior, Besmila Mohamadi.
Aunque la cifra de decesos fue más baja que en otros ataques, el espectacular asalto contra objetivos múltiples demuestra que los extremistas están lejos de ser vencidos y que aún pueden penetrar la seguridad afgana, incluso en la capital, luego de 10 años de guerra.
Los ataques en las provincias de Kabul, Nangarhar, Paktia y Logar también ponen de manifiesto el desafío que enfrentan las fuerzas del gobierno mientras las tropas de Estados Unidos y la OTAN se preparan para salir del país a finales de 2014.
El presidente Hamid Karzai dijo el lunes que los ataques eran una "falla de los servicios de inteligencia nuestra, y en especial de la OTAN", lo que permitió que los rebeldes entraran en Kabul y en las otras ciudades atacadas, y pidió una investigación a fondo. No obstante, Karzai elogió la respuesta de las fuerzas de seguridad afganas a los ataques.
Se trató de la mayor acción de violencia en la capital afgana desde los ataques lanzados en septiembre contra la embajada estadounidense y la base de la OTAN, en una acción también atribuida a la red Haqqani, que tiene unos 10.000 combatientes —según cálculos— y cuyo centro de mando se encuentra en Pakistán.
Estos hechos de violencia muestran que el Talibán y sus aliados distan de estar derrotados y pone de relieve el desafío de seguridad que enfrentan las fuerzas del gobierno a medida que avance el retiro de las fuerzas de Estados Unidos y de la OTAN. La mayoría de los efectivos internacionales de combate abandonarán el país para finales de 2014, de acuerdo con su calendario de retiro.
El lunes, Kabul se despertó por segundo día consecutivo con el estruendo de las explosiones e intenso tiroteo. Los ataques en la capital afgana terminaron después de que las fuerzas afganas, con apoyo de asalto de helicópteros de la coalición que encabeza Estados Unidos, superaron a los insurgentes que se habían atrincherado durante la noche en dos edificios, uno en el centro de la capital y otro cerca del parlamento. Los helicópteros entraron en acción antes del amanecer.
A medida que amanecía, una andanada de granadas propulsadas con cohete fue disparada contra un edificio en el centro de la ciudad, donde los insurgentes comenzaron el domingo su ataque.
El edificio, que está en construcción, da hacia el palacio presidencial, las embajadas occidentales y los ministerios del gobierno.
Las embajadas estadounidense, alemana y británica y algunos edificios de la coalición y del gobierno afgano fueron blanco de fuego directo e indirecto, indicó el teniente coronel Jimmie Cummings, portavoz de la coalición.











