La lógica de Nacho Vigalondo
ANA E. AZPURUA/AL DÍA | 4/17/2012, 3:12 p.m.
SIGUE EL FESTIVAL
“Extraterrestre” se proyecta hoy martes 17 de abril a las 10:15 p.m. y el viernes 20 de abril a las 7 p.m. en el Texas Theatre, en Oak Cliff
En Extraterrestre, segundo largometraje del español Nacho Vigalondo, lo fantástico se encuentra con lo crudo y tierno de las relaciones humanas.
En la cinta, Julio y Julia se despiertan luego de una noche de copas, en medio de una ciudad evacuada y naves extraterrestres gigantes flotando en los cielos.
Vigalondo, quien también escribió el guión de Extraterrestre, contestó preguntas de Al Día vía correo electrónico.
sobre su película, que se presenta en Dallas como parte del Festival de Cine de la ciudad.
Al principio, los diálogos en Extraterrestre parecen de una comedia de lo absurdo, pero al final todo tiene sentido. ¿Cómo fue el proceso creativo del filme? ¿De dónde salió la idea?
Más allá del punto de partida, la mezcla de los dos géneros, no hay ningún elemento absurdo en la película. Mucha prensa española ha calificado las situaciones “surrealistas”, imagino que por la procedencia de tres de los actores, pero en realidad, si la película peca de algo, es de exceso de lógica. De momento, estoy condenado a escribir guiones que funcionan como engranajes racionales. No hay más locura en esta película que en Los cronocrímenes.
No recuerdo exactamente en qué momento se me ocurrió esta historia, pero te puedo contar, por ejemplo, que el guión originalmente era un cortometraje que contaba la noche de borrachera de la pareja, la noche que lo desencadena todo. Curiosamente, es el único fragmento del guión que no llegué a rodar.
Como en Los cronocrímenes, en este filme empleas la ciencia ficción. ¿Qué te atrae de ella? Has dicho que no consideras que la ciencia ficción sea un género. ¿Por qué?
Porque, si te fijas, cada película de ciencia ficción que te viene ahora a la mente es, en realidad, una película de otro género a la que la ciencia ficción concede nuevas herramientas. Alien era una película de terror. Blade Runner, una policiaca. Star Wars, una de aventuras y Westworld de catástrofes.
En realidad, la ciencia ficción no es más que una posibilidad de proyectar las ideas más lejos, llevarlas al límite. Pero en el fondo estamos utilizando las estructuras de siempre.
Extraterrestre es una cinta al mismo tiempo muy romántica y de relaciones humanas. ¿De dónde vienen tus raíces románticas?
No lo sé, pero algo tiene que ver mi fanatismo adolescente por la obra del escritor Adolfo Bioy Casares, en la que el aspecto humano del relato suele aplastar al fantástico. Reconozco que encuentro muy útil el elemento romántico, puedes hablar de cuestiones universales desde tu experiencia íntima de forma natural.
¿Cuál fue tu mayor reto como director en el rodaje de Extraterrestre?
Que la química entre los personajes fuese total, sin hacerles comportarse de forma obvia. También intenté que, a pesar de las limitaciones económicas, la cámara estuviese comportándose de forma expresiva todo el rato.
¿Qué reacción esperabas generar con esta película?
Cuando haces una comedia la reacción que esperas es la risa. Pero también quiero que el espectador que quiera escarbar en busca de algo más se encuentre con algo. También pienso mucho en el tiempo, que la película siga siendo disfrutable dentro de cinco años, o 500.
¿Cómo crees que reaccionarías ante una visita de extraterrestres? ¿Parecido a los personajes de la cinta?
¡Lo raro sería comportarse como Tom Cruise en La Guerra de los Mundos! Sí, formo parte de esa gran mayoría de seres humanos que se comportarían de una manera inútil. Jamás pretendí que mis personajes pareciesen seres marginales o extremos, sino personas normales a los que el Apocalipsis les brinda una cantidad peligrosa de tiempo libre e ideas idiotas.











