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Obra despierta orgullo y polémica en Cockrell Hill

ANNA MACÍAS/AL DÍA | 4/17/2012, 9:05 p.m.
Obra despierta orgullo y polémica en Cockrell Hill
David Curiel, de 50 años, observa el monumento “Memoria al migrante caído”, en la intersección de Jefferson Boulevard y Cockrell Hill road, en Cockrell Hill. La escultura fue donada por el estado de Zacatecas. | BEN TORRES/ESPECIAL PARA AL DÍA

Cockrell Hill — El nuevo monumento “Memoria al migrante caído”, una escultura de estilo prehispánico que decora una intersección muy transitada de esta ciudad, ha despertado la nostalgia y el orgullo cultural en algunos residentes. Pero, según líderes comunitarios y miembros del concejo, también ha generado manifestaciones de racismo.

El monumento, de 6,000 libras y 11 pies de altura, fue elaborado por el escultor Félix de Muro Arenas y donado por el gobierno del estado de Zacatecas en reconocimiento a los que emigraron buscando la prosperidad y nunca regresaron.

El monumento, ubicado en la esquina de Cockrell Hill Road y Jefferson Boulevard, fue tallado en piedra volcánica e incluye imágenes de mariposas monarcas, una cabeza Olmeca y las torres gemelas que cayeron en Nueva York el 11 de septiembre del 2011.

El regalo de la obra también fue en agradecimiento al líder comunitario Manuel Rodela y otros zacatecanos del Norte de Texas, que a través de los años han enviado dinero y ayuda humanitaria a su tierra natal.

El lunes, mientras Al Día fotografiaba el monumento y entrevistaba a peatones sobre la nueva obra de arte público, se detuvo una camioneta pick up y su chofer gritó por la ventana en inglés: “¡No nos gusta! ¡Devuélvanla!”, y arrancó. Minutos después, otro vehículo se detuvo y el hombre que manejaba profirió palabras ofensivas antes de partir.

“Siento mucho que ocurriera eso”, dijo Adabelle Rodríguez, una concejal de Cockrell Hill. “El racismo es una bestia fea que vive en Cockrell Hill. Tuvimos que luchar contra esa actitud cuando votamos para recibir esta obra en nuestra ciudad”.

Cuando el ayuntamiento consideró si aceptaría la obra, Rodríguez dijo que algunos residentes anglosajones malinterpretaron el significado de la escultura.

Argumentaron que la estatua glorificaba al indocumentado y se quejaron de que la obra venía de México. También expresaron temor que el monumento comunicaría que Cockrell Hill es un santuario para indocumentados.

“Las ideas que expresaron son falsas”, dijo Rodríguez. “El monumento cuenta la historia de inmigrantes en Cockrell Hill y todos los Estados Unidos. En su jornada a este país, algunos han muerto, sufrido y muchos, como mi madre, han trabajado duro para llegar a ser ciudadanos estadounidenses”.

Mike McCoy, el único anglosajón entre los concejales, dijo que, al principio, estuvo indeciso sobre el monumento porque aun los méxicoamericanos que llevan décadas viviendo en Cockrell Hill no estaban entusiasmados.

“No está muy claro para quién es el monumento”, dijo McCoy. “¿Es para personas que murieron cruzando la frontera? ¿Es para inmigrantes que murieron en el Titanic?”

Para convencer a los anglos de aceptar la estatua, los hispanos acordaron que instalarían una asta para ondear las banderas de Estados Unidos y Texas cerca del monumento.

Rodríguez dijo que la escultura debe de ser vista como un símbolo de bienvenida igual a la Estatua de la Libertad en Nueva York.

Sam Rodríguez, un vocal y ex alcalde de Cockrell Hill, dijo que le dio pena que algunas personas preguntaron en una reunión si el monumento era para los “ilegales”.