Entregarán becas en Eastfield College
LOURDES VÁZQUEZ/ESPECIAL PARA AL DÍA | 8/15/2012, 6:52 a.m.
Nunca antes tantos jóvenes se habían beneficiado con becas de la Cámara de Comercio Hispana del Sureste de Dallas como en este año.
La cámara entregará este mes 22 becas a estudiantes, principalmente alumnos del campus de Pleasant Grove del Eastfield College, una institución creada a fines de la década pasada para abrir las puertas de la educación y ofrecer cursos vocacionales en uno de los barrios más latinos y más pobres de Dallas.
Alejandra Mireles está entre los jóvenes a quienes el aporte de $1,000 de la cámara les permitirá continuar sus estudios.
Mireles, originaria de México, inicia sus estudios universitarios este otoño con la esperanza de llegar a ser maestra bilingüe.
“Cuando yo llegue aquí no sabía inglés, por eso quiero ser maestra”, dijo Mireles, “Yo sé que cuando uno no sabe el idioma, aprender se le hace a uno muy difícil”.
La cámara presentará las becas a los universitarios durante una cena el viernes 24 de agosto en el Sheraton Hotel Dallas, 400 N. Olive St.
Javier Olguín, el director ejecutivo del campus de Pleasant Grove del Eastfield College, dijo que existe una relación simbiótica entre el colegio comunitario, los residentes de Pleasant Grove, y las pequeñas empresas que conforman la cámara hispana.
Los vecinos necesitan del colegio para educarse y conseguir empleos mejor pagados, las empresas necesitan una fuerza laboral mejor capacitada, y el vecindario necesita una institución que sea el catalizador del desarrollo comunitario.
“La educación rompe barreras”, refirió. “Encontramos que había una necesidad de educar, por un lado, y de servir a los negocios pequeños”, por otro lado, dijo Olguín.
De hecho, el Eastfield College toma en cuenta las necesidades laborales de las empresas al momento de determinar qué cursos ofrecerá a la población.
Esto hace del colegio un lugar donde asisten jóvenes del barrio que quieren prepararse para entrar a una universidad en uno o dos años y graduarse con una licenciatura, jóvenes y adultos que quieren capacitarse para trabajos especializados en fábricas y comercios, y adultos que quieren aprender inglés y tomar cursos básicos para mejor integrarse a su comunidad.
Olguín dijo que algunos de los estudiantes han motivado a sus padres para que tomen clases en el colegio y se superen.
Pero también hace falta que los padres hagan lo mismo.
Joaquín Vázquez, que recibió una de las primeras becas de la cámara hace cuatro años, dijo que no tiene nada de malo que toda la familia vaya al colegio.
“Los padres nos motivan, pero los estudiantes también debemos apoyar a nuestros padres para que se eduquen”, dijo Vázquez, que está por entrar a una universidad para completer una licenciatura.
El programa de becas de la cámara ha entregado 75 becas con un valor total de $44,000 en los últimos cuatro años. Los estudiantes que reciben el subsidio deben comprometerse a participar en proyectos comunitarios, de esa manera también se beneficia el vecindario de Pleasant Grove.
“En diciembre fuimos a una primaria e entregar juguetes donados. Fue algo muy bonito” que hizo felices tanto a los niños como a los estudiantes que participaron en la recolección, dijo Olguín.
Mireles participó en ese proyecto y coincide en que hay que hacer algo por la comunidad. La joven universitaria anticipa regresar a Pleasant Grove después de graduarse, y dar clases en una escuela del barrio.
“Quiero poder regresar algún día y decirle a los niños, ‘miren lo que yo logré gracias a la educación’ “, dijo.













