Detienen a policías por ataque a agentes de EU
ASSOCIATED PRESS | 8/29/2012, 8:11 a.m.
Ciudad de México — Un juez ordenó esta semana la detención de 12 agentes acusados de disparar contra un vehículo de la embajada estadounidense y de herir a dos empleados de la sede diplomática, en un incidente que ha enturbiado las relaciones entre Estados Unidos y México y que atrajo nueva atención a problemas graves al interior de la policía mexicana.
Las autoridades de ambos países han dado información poco precisa sobre el ataque a tiros, sin explicar suficientemente las razones por las cuales los agentes federales mexicanos abrieron fuego contra una camioneta blindada con placas diplomáticas en la que viajaban un capitán de la Armada mexicana y dos empleados del aliado más cercano de México.
Los agentes de la policía federal estarán 40 días bajo arresto domiciliario por presunto abuso de autoridad. La acusación puede implicar irregularidades y negligencia extrema con derivaciones penales. Esto deja abierta la posibilidad de un ataque deliberado contra los estadounidenses por parte de agentes corruptos y de un error grave por parte de policías bien intencionados pero muy dispuestos a jalar el gatillo y que actuaban en una zona peligrosa.
Para los expertos, cualquiera de los escenarios alienta el pesimismo hacia la policía federal, que por mucho tiempo era exaltada como la mejor esperanza de México para ganar el control del combate contra el narco.
“Estamos viendo otro ejemplo del por qué existe preocupación considerable en la manera en que se ha desarrollado el adiestramiento de la Policía Federal de México”, señaló Samuel Logan, director de la consultora de seguridad Southern Pulse.
Las policías municipales y estatales son consideradas por lo general corruptas o incompetentes. Los efectivos militares afrontan un número cada vez mayor de acusaciones vinculadas a violaciones a los derechos humanos desde que el presidente Felipe Calderón los envió a las calles a finales de 2006.
En consecuencia, el gobierno de México ha emprendido en los últimos años esfuerzos de gran escala para adiestrar a la Policía Federal, despedir a los agentes corruptos y aumentar la fuerza de la misma de 6,000 a más de 35,000 elementos.
“Han sido presionados para hacer mucho en poco tiempo, y están reclutando muchos jóvenes y tratando de hacerlos pasar el proceso de capacitación muy rápidamente para usar nuevo equipo, y manejar nuevos datos de inteligencia y operaciones que quizá serían mejor manejadas por veteranos”, dijo el doctor Tony Payan, experto en los esfuerzos del combate a las drogas en México.
La reputación de la policía federal sufrió un daño grave en junio después de que dos agentes mataran a tres colegas en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Las autoridades informaron que los atacantes eran parte de una organización contrabandista que importaba cocaína desde Perú.
El año pasado, en Ciudad Juárez, el empresario Eligio Ibarra Amador acusó a 10 agentes federales de golpearlo y torturarlo para que les diera dinero.
Pero cuando lo liberaron acudió a las autoridades para denunciarlos. Los oficiales fueron detenidos y meses después, Ibarra fue apuñalado en la espalda e incendiaron su casa. Los agresores lo mataron un día antes de que acudiera a una audiencia a ratificar las acusaciones contra los policías.
















