Prevén sorpresas en declaraciones fiscales
ASSOCIATED PRESS | 12/18/2012, 1:42 p.m.
Washington -- Millones de familias y empresas recibirán un notable aumento en su carga fiscal mucho antes de lo que habían pensado si el Congreso y la Casa Blanca no conciertan un plan para evitar el precipicio fiscal de fin de año compuesto por mayores impuestos y menores gastos presupuestarios.
De hecho, ese aumento ya se presentó.
Más de 70 exenciones de impuestos que disfrutaban individuos y negocios expiraron a fines del 2011. Si el Congreso no las refrenda con efecto retroactivo a principios de año, una familia de clase media podría experimentar un aumento de $4,000 cuando presente su declaración de ingresos del 2012 en abril del 2013, según un análisis de la firma de impuestos H&R Block.
Al mismo tiempo, las empresas podría verse despojadas de decenas de exenciones fiscales que han recibido por años gracias a sus cabildeos y donaciones a legisladores y otros políticos, entre ellas destacadas salvedades en las labores de investigación y desarrollo, depreciaciones de todo tipo a restaurantes y comercios al menudeo que amplían o mejoran sus locales y negocios, y beneficios impositivos a empresas financieras con filiales en el extranjero.
Incluso si el Congreso decide actuar, los cambios de último momento en el sistema impositivo federal harán muy difícil que los contribuyentes calculen su carga fiscal en el 2012.
El presidente Barack Obama quiere que expiren las exenciones fiscales aprobadas por su predecesor George W. Bush en ingresos individuales superiores a los $200,000 y $250,000 por parejas, pero prorrogarlas para los que ganan menos.
El presidente de la Cámara de Representantes John Boehner se opone. Empero, aclaró que estaría dispuesto a obtener mayores ingresos fiscales mediante la reducción o eliminación de ciertas exenciones fiscales y propuso elevar los impuestos a las personas que ganen más de un millón de dólares a cambio de cuantiosas reducciones en los gastos federales, especialmente en programas sociales, como el de asistencia para cuidados médicos y otras partidas obligatorias.
El lunes Obama y Boehner se reunieron en la Casa Blanca.
El mayor peligro fiscal que encaran los contribuyentes es el impuesto alterno mínimo (AMT), adoptado en 1969 para que los más acaudalados no se libraran de las cargas federales. Empero, nunca fue ajustado a la inflación de forma automática.
El Congreso ajustó el AMT en el 2010, y unos 4 millones de contribuyentes lo pagaron en el 2011. Sin un nuevo ajuste en el 2012, sería pagado por 28 millones de personas, con una sobrecarga fiscal de unos $3,700.
El impuesto afectará a las personas que ganen más de $33,750 y las parejas con más de $45,000, según el Servicio de Rentas (IRS).
Otras exenciones que expirarían serían las deducciones por gastos de enseñanza universitaria, las de los impuestos estatales y municipales a las ventas, y una deducción de $250 para los maestros que adquieren material escolar con su propio dinero. La deducción del impuesto sobre la venta está dirigida a los contribuyentes en estados que carecen de impuestos estatales a la renta de las personas físicas: Texas, Alaska, Florida, Nevada, New Hampshire, South Dakota, Tennessee, Washington y Wyoming.
Si los legisladores no encaran el AMT, unos 60 millones de contribuyentes, casi la mitad de todas las personas que declaran impuestos, tendrán que esperar hasta fines de marzo -- y quizá después -- para presentar sus declaraciones mientras el IRS actualiza su sistema.
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