Acusan a presunto zeta de 75 asesinatos
ASSOCIATED PRESS | 2/1/2012, 1:11 p.m.
Monterrey — Autoridades estatales anunciaron esta semana la captura de un presunto miembro del cártel de Los Zetas en Nuevo León, acusado de al menos 75 homicidios que incluyen varios pasajeros de autobuses supuestamente confundidos con integrantes de grupos rivales.
El procurador de Nuevo León, Adrián de la Garza, informó que la autoridad detuvo recientemente a Enrique Elizondo Flores, alias “El Arabe”, quien presuntamente era responsable para Los Zetas de detectar y asesinar a integrantes de grupos rivales que intentaran entrar a algunas zonas del estado.
Las autoridades estatales dijeron que “El Árabe” confesó su participación en los crímenes y ser miembro de Los Zetas.
Mientras, el vocero de seguridad de Nuevo León, Jorge Domene, dijo que entre los asesinatos que confesó está el de 35 pasajeros de un autobús de transporte que venía procedente de la localidad de Celaya, en el estado central de Guanajuato.
También está involucrado en el asesinato de otros nueve pasajeros de un autobús distinto.
Los asesinatos de los pasajeros de ambos autobuses ocurrieron en marzo del 2011, dijeron las autoridades estatales.
“Él confiesa haber participado en el homicidio de 35 personas de este autobús… también en el mes de marzo hay otro evento similar en donde nueve pasajeros son privados de la vida en otro autobús”, dijo Domene.
El portavoz añadió que “El Árabe” se caracterizaba por “torturar, mutilar y luego privar de la vida a sus víctimas”.
El presunto miembro de Los Zetas fue detenido el 20 de enero, aunque su captura se anunció hasta ahora. Las autoridades dijeron que no la habían hecho pública porque habían decidido que antes debían verificar parte de lo dicho por el hombre.
“El Árabe” supuestamente era responsable de evitar la llegada de grupos de cárteles rivales en Cerralvo y General Treviño, dos municipios de Nuevo León.
Desde la primera mitad del 2011 comenzaron a conocerse casos de ataques a autobuses de pasajeros a raíz de la detección de diversas fosas clandestinas en Tamaulipas, estado vecino a Nuevo León.
El noreste de México, incluido Nuevo León, se ha visto afectado en los últimos años por ataques y asesinatos que autoridades han atribuido a una disputa violenta de los cárteles rivales de Los Zetas y del Golfo, los cuales rompieron en el 2010 una alianza que mantuvieron por cerca de una década.
La violencia atribuida a la delincuencia organizada ha dejado más de 47,500 asesinatos en todo el país desde diciembre del 2006 y hasta septiembre del 2011.











