Gigante ventaja en receptores
TOM CANAVAN/AP | 2/3/2012, 5:12 p.m.
Indianápolis — Eli Manning cuenta con una capacidad de golpeteo al 1-2-3 en receptores, una maquinaria no únicamente dinámica sino además muy entretenida.
Victor Cruz, Hakeem Nicks y Mario Manningham constituyen un trio de captura de pases para los Giants a la altura de cualquiera en la NFL, y podría ser la más grande ventaja ofensiva de New York contra los Patriots de Nueva Inglaterra en el Super Tazón del domingo.
Cruz viene de una temporada en la que impuso varios récords, Nicks tuvo otra temporada de 1,000 yardas y Manningham por fin está sano después de lidiar con una lesión de rodilla durante gran parte del año.
Para la defensa de Patriots, catalogada 31 contra el pase, serán un buen dolor de cabeza.
“Una vez que uno lo analiza y ve que tienen un receptor allí y un montón de cosas diferentes, se da cuenta de que es un área en la que podemos sobresalir”, dijo Cruz a los medios refiriéndose al receptor Julian Edelman de los Patriots, que a veces juega de nickel.
“No queremos forzarlo. Queremos que suceda de forma natural y tomarlo jugada por jugada. Ya veremos cómo sale y cómo juegan contra nosotros; nosotros nos ajustaremos a ello”.
Los Giants (12-7) se han ajustado bastante bien esta temporada.
Al empezar con una línea ofensiva reformada, New York rápidamente se percató de que el juego de acarreo que sirvió al equipo durante décadas ya no era tan bueno como antes.
Cuatro yardas y una nube de polvo se conviertieron en 2 ó 3 yardas, y eso ya no sumó una primera oportunidad.
Algo tenía que cambiar y el coordinador ofensivo Kevin Gilbride optó por desatar a Eli y a sus receptores.
“Nunca me ha molestado lanzar el balón”, dijo Gilbride. “Siempre he disfrutado el desafío de salir con jugadas que den a nuestros muchachos una oportunidad y los ponga en una posición de éxito”.
“Creo que tenemos el talento para hacerlo; parecía tonto seguir dándonos de golpes contra la pared cuando no estábamos saliendo bien, no aprovechar a los muchachos que estaban haciendo un buen trabajo”.
“Así que no fue por designio, sino por necesidad, que evolucionamos hacia un equipo más de pase”.
Las estadísticas han sido sensacionales.
Manning lanzó para un récord de franquicia de 4,933 yardas, 29 touchdowns y 16 intercepciones.
Cruz capturó 82 pases e impuso un récord de franquicia de 1,536 yardas recibidas y nueve touchdowns, de los cuales al menos cinco fueron de 68 yardas o más.
Nicks registró 76 capturas para 1,192 yardas y siete TDs a pesar de haber faltado a un partido; Manningham acumuló 39 capturas para 523 yardas y cuatro TDs en 13 juegos.
Y por si eso fuera poco, esta temporada los Giants hallaron en Jake Ballard un ala cerrado hábil para capturar pases, con 38 recepciones para 604 yardas y cuatro touchdowns.
“Siento que lo nuestro empieza con la ofensiva”, dijo Manningham.
“Sabemos lo buenos que somos. Sabemos cómo podemos salir y hacer jugadas y estamos concientes de nuestro potencial. Tratamos de jugar al máximo. Usualmente, cuando jugamos bien, ganamos”.
Lo que ha sido tan asombroso de los receptores es su capacidad de convertir pases cortos en grandes activos.
La racha de cinco juegos ganados de los Giants que los llevó al Super Tazón estuvieron definidos por jugadas determinantes de sus receptores.
En el triunfo de los Giants por 29-14 sobre los Jets en el penúltimo juego de la temporada regular, Cruz hizo uso de su velocidad para convertir un pase de 10 yardas en tercera oportunidad en una captura y corrida a touchdown de 99 yardas, empate récord de la NFL, que cerró con su usual salsa en la zona de anotación.
Una semana después, en la victoria por 31-14 que les aseguró el título de la NFC sobre Dallas, Cruz encendió al equipo con una captura y corrida de 74 yardas para una anotación al final del primer cuarto.











