RUBÉN NAVARRETTE: Pongan atención a México
RUBÉN NAVARRETTE JR./OPINIÓN | 2/3/2012, 12:26 p.m.
La ex secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo hace poco que lo que más sentía sobre su gestión en el gobierno de George W. Bush es no haberse concentrado más en nuestro vecino.
“Pienso que lo que más me gustaría rehacer son algunos aspectos de la relación con México”, expresó Rice a CNN. Específicamente, dijo, Estados Unidos debería haber encarado antes “los terribles problemas fronterizos que sabemos existen en México, con los carteles de la droga, para hacer algo sobre la reforma migratoria.”
Los funcionarios del Gabinete no tienen el lujo de “rehacer” las cosas. Pero el pueblo estadounidense sí lo tiene. Puede presionar al gobierno de Obama y al Congreso para que se ayude más al gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón, en su guerra de alto riesgo contra los cárteles. Y puede exigir una solución justa y práctica para nuestro anticuado sistema migratorio nacional, a fin de que los trabajadores de México y de otros países sean emparejados con empleadores estadounidenses que los necesitan.
Pero el primer paso es que los estadounidenses presten más atención a lo que está sucediendo en México. Este año, una de las cosas que tendrá lugar allí es la elección presidencial, la primera desde que Calderón declarara valientemente, la guerra contra los cárteles poco después de asumir el cargo, en diciembre del 2006.
Eso fue hace más de cinco años y antes de más de 47,500 bajas, una cifra oficial del gobierno actualizada hasta septiembre del 2011.
La mayoría de los expertos en la guerra antidroga espera ahora que, para el momento en que Calderón deje su puesto en diciembre, el total de bajas sobrepase fácilmente 50,000.
Esta “rivalidad entre organizaciones delincuentes” es básicamente una guerra territorial. Lo que se inició como un intento por parte de un puñado de cárteles de resistir un ataque del ejército mexicano es ahora una campaña para controlar franjas enteras de territorio, que incluyen a algunas de las principales ciudades mexicanas. Eso hace que el conflicto sea más difícil de controlar y más difícil de acabar, sin importar el candidato que suceda a Calderón como presidente ni el partido que asuma el poder.
La mayoría de los observadores políticos, tanto en Estados Unidos como en México, espera que el sucesor sea Enrique Peña Nieto, candidato del resurgente Partido Institucional Revolucionario (PRI), que estuvo a cargo de la presidencia durante la mayor parte del siglo 20, y parece estar en camino al poder debido al descontento provocado por la guerra antidroga. Gran parte de ese descontento se concentra contra el Partido Acción Popular (PAN), de Calderón.
En las encuestas, Peña Nieto le lleva gran distancia a Josefina Vásquez Mota, la favorita para la nominación del PAN, y a Andrés Manuel López Obrador, probable candidato del Partido de la Revolución Democrática o PRD.
De hecho, la única persona que parece capaz de vencer a Peña Nieto en la elección general de julio es… Peña Nieto. Coherente con una larga tradición mexicana, el candidato está embrollado en un número de escándalos, grandes y pequeños.











