Puja republicana sigue esta semana
ASSOCIATED PRESS | 2/6/2012, 8:52 a.m.
Washington — El aspirante a la candidatura presidencial republicana que lleva la delantera, Mitt Romney, pretende ganar esta semana más delegados en tres estados, confiado en la creciente sensación de que es inevitable que representará a su partido para desafiar al presidente Barack Obama en noviembre.
Pese a las amplias victorias de Romney en Florida y Nevada, sus tres oponentes prometen seguir en la puja y enfrentar probabilidades cada vez menores de poder recuperar terreno frente a la poderosa organización del ex gobernador de Massachusetts y su considerable ventaja financiera.
En Colorado y Minnesota se efectúan asambleas partidarias el martes, y Maine concluye las suyas el sábado.
Casi dos días después que los votantes de Nevada manifestaron sus preferencias, el partido estatal informó el lunes que Romney recibió el 50% de los votos. Newt Gingrich le siguió con 21%, Ron Paul con 19% y Rick Santorum con 10%.
Solamente 32.963 votantes concurrieron a las asambleas republicanas, muy por debajo de los 44.000 republicanos que votaron en el 2008. Romney también ganó hace cuatro años en su primer intento de llegar a la Casa Blanca.
Gingrich, ex titular de la Cámara de Representantes, ha sido blanco de ataques sin precedente en una campaña televisiva de los partidarios de Romney. Prometió de todas maneras seguir la lucha hasta la convención nacional del partido en agosto.
Gingrich dijo que su objetivo era "buscar una serie de victorias que para fines de la primaria de Texas nos deje parejos" con Romney para principios de abril.
Santorum, ex senador de Pennsylvania, y el representante de Texas Paul también dijeron que están dispuestos a seguir luchando.
Los tres buscan el apoyo de la base conservadora republicana insatisfecha con los antecedentes políticos de Romney, incluso su anterior apoyo a los derechos de los homosexuales y al aborto. Además, las reformas al sistema de salud que instituyó cuando era gobernador de Massachusetts fueron el modelo de la reforma nacional de Obama. Los conservadores amenazan revocar ese plan si conquistan la Casa Blanca y expanden su poder en el Congreso.
Gingrich espera una buena actuación el 6 de marzo, cuando habrá primarias republicanas en 11 estados, incluso varios en el sur que el ex legislador de Georgia considera terreno afín.











