Peña Nieto podría centrarse en seguridad pública
MICHAEL WEISSENSTEIN/AP | 7/5/2012, 9:33 a.m.
Ciudad de México — El próximo presidente mexicano ha prometido audazmente reducir a la mitad el número de secuestros y asesinatos durante su sexenio de gobierno, alejándose de los vistosos golpes contra los cárteles y enfocándose en proteger a los ciudadanos comunes de los secuestros, extorsiones y homicidios.
Más allá de eso, Enrique Peña Nieto dijo muy poco sobre su estrategia contra el crimen en los tres meses de campaña presidencial que culminaron con su victoria el 1 de julio. Esa ambigüedad ha alimentado los temores dentro y fuera del país de que planea hacerse de la vista gorda si los cárteles trafican drogas hacia el norte sin ocasionar violencia en México. La ambigüedad también ha dejado a muchos observadores preguntándose si Peña Nieto se está reservando elementos políticos sensibles de su plan o simplemente no sabe con precisión cómo poner en marcha la siguiente etapa de la guerra contra el narcotráfico en el país.
Parte de la respuesta podría estar en las conversaciones entre Peña Nieto y algunos conocidos que incluyen al congresista federal por Texas Henry Cuéllar, quien dijo a The Associated Press que el virtual presidente electo ha hablado de una nueva ofensiva contra bandas locales y pequeñas que han prosperado en muchos estados y obtienen dinero secuestrando y extorsionando, además de traficar drogas.
La guerra que lanzó el presidente Felipe Calderón hace cinco años y medio contra los grandes cárteles ha sido criticada porque ha fracturado el control territorial y las rutas del trasiego, además de provocar la creación de grupos delictivos menores como La Línea, en el estado de Chihuahua, y La Barredora, en el puerto de Acapulco, que ven en los ciudadanos comunes su principal fuente de ingresos.
"En México hay cárteles de la droga y luego organizaciones regionales que están aprovechando lo que sucede ahí", dijo Cuéllar. "Esto es a lo que él (Peña Nieto) se refiere con reducir la violencia, ir tras quienes en realidad están lastimando, atacando y secuestrando gente".
Cuéllar, quien se ha reunido con Peña Nieto varias veces en Estados Unidos y México, enfatizó que el hombre que asumirá el cargo de presidente en diciembre ha dicho que también irá tras las organizaciones grandes, como los Zetas o los cárteles de Sinaloa, los rivales que se han vuelto los grupos criminales dominantes en México.
"Me ha dicho que irá por todos", indicó Cuellar. "El dijo, son los cárteles de las drogas y las bandas, y voy a reducir la violencia".
Esta semana, Peña Nieto repitió que seguirá con la lucha de Calderón contra los cárteles y dijo ante audiencias mexicanas y extranjeras, particularmente senadores y congresistas estadounidenses preocupados, que este nuevo enfoque no significan acuerdos secretos con los grupos criminales a cambio de reducir la violencia que ha matado a más de 47.500 personas desde finales de 2006.
"Vamos al combate eficaz contra los capos, contra los jefes de los carteles, pero también evidentemente en un rediseño que permita bajar la violencia," dijo Peña Nieto el lunes a un pequeño grupo de reporteros.











