Combaten ‘profes’ el tedio de clases de verano
SILVANA PAGLIUCA/AL DÍA | 7/6/2012, 6:44 p.m.
Julio Sandoval se arrepintió un poco tarde de no haber prestado atención a su maestra de inglés durante todo el año.
“Por flojera nada más, no me dieron ganas de hacer mi trabajo”, reconoció Sandoval, de 15 años, estudiante de undécimo grado en la preparatoria de Irving.
Ahora, debe asistir a clases de verano todas las mañanas, cinco días a la semana por dos meses, para recuperar sus créditos escolares.
“Está bien aburrido, es como venir todo el año a la escuela sin tener un descanso ni nada”, manifestó.
Como él, miles de niños del Norte de Texas pasan el verano en las aulas mientras sus amiguitos descansan o se divierten en albercas, parques y campamentos.
Algunos de los alumnos en clases de verano tratan de reponer clases que reprobaron, pero otros simplemente quieren adelantarse a sus compañeros o llegar a la universidad ya con créditos que acortarán el tiempo que les queda para graduarse e ingresar a la fuerza laboral.
“Muchos de ellos son estudiantes que están tratando de avanzar para ser más exitosos durante el ciclo escolar regular”, dijo Eric Ogle, director del programa de estudios de verano de la preparatoria Nimitz en Irving.
El tedio es enemigo del aprendizaje, así que los maestros son creativos.
Román Santacruz, el maestro de Sandoval, diseñó un sistema de clases más dinámico para evitar que sus alumnos se cansen demasiado durante el verano.
“Trabajan media hora, los dejo que hablen unos 10 minutos y así, porque está duro estar cuatro horas nomás sentados”, dijo Santacruz, que lleva siete años como maestro de historia en la Nimitz.
En esa escuela toman clases de verano los 1,450 estudiantes de todas las preparatorias de Irving. Otros 120 alumnos toman clases en línea.
“Si un estudiante quiere enriquecerse y adelantarse en sus clases, es importante que tomen ventaja durante el verano porque sus horarios están muy cargados durante las clases regulares para acelerar su aprendizaje”, explicó Ogle.
Y, ¿qué se siente pasar las vacaciones de verano encerrado en un salón de clases?
“A veces me llaman (amigos) para salir y les digo que no puedo porque tengo que ir a la escuela”, contó triste Sandoval. “Me gustaría andar con mis amigos, ir a nadar, salir del estado.“
Daniel Alemán, estudiante del 11vo grado de la preparatoria Cardwell, no aprobó historia ni biología. Ahora, envidia a sus compañeros que sí pasaron esas clases.
“Algunos están trabajando y otros divirtiéndose en fiestas o seguro están dormidos”, dijo Alemán, de 18 años, que pasa el verano en la Nimitz.
Alemán quiere recuperar sus créditos pronto para viajar a Monterrey a fin de mes a las bodas de oro de sus abuelos.
Las clases de verano no son obligatorias para estudiantes que reprobaron, pero les aligeran la carga del año entrante, aclaró Santacruz.
“Esto les ayuda porque después tienen que tomar dos clases de inglés, dos de geografía o dos de matemáticas y ya es mucho. Si vienes a las clases de verano te ayuda a quitarte una de esas clases”, explicó Santacruz.
Sandoval aprendió su lección y prometió estudiar más el próximo ciclo escolar.
“Voy a tratar de hacer lo mejor que pueda para no regresar a las clases de verano”, dijo.











