MERCEDES OLIVERA: Buscará estabilizar México Peña Nieto
MERCEDES OLIVERA/COLUMNA | 7/10/2012, 5:28 p.m.
¿Qué sabemos realmente del futuro de México después de la elección presidencial?
Será difícil saberlo porque las opiniones varían ampliamente a lo largo del espectro político, desde las positivas hasta las lóbregas, y qué pasará ahora que el candidato presidencial del antiguo partido hegemónico, el Revolucionario Institucional (PRI), parece haber ganado la elección.
Lo más probable es que no pase gran cosa.
Ninguno de los tres principales candidatos cuestionó los tratados de libre comercio o la lucha contra los cárteles de la droga en México.
Ni lo harían cuando, económicamente, las cosas pintan color de rosa para México.
El PRI gobernó México durante 71 años, hasta 2000, cuando el Partido Acción Nacional (PAN) asumió el poder federal.
Al cabo de 12 años, los electores mexicanos decidieron que era hora de un cambio.
“¿Que si había miedo de volver al viejo PRI? Sí”, dice Juan Hernández, analista de la política mexicana y asesor republicano. “Pero también había miedo de continuar con el PAN”.
Pero fuera de la seguridad pública, los mexicanos no quieren muchos cambios. Expertos sobre México parecen coincidir en que el presidente electo Enrique Peña Nieto se abocará a buscar la estabilidad en México.
Y para eso tendrá un importante factor a su favor: la economía mexicana, que continúa creciendo a un ritmo saludable y atrayendo abundante inversión extranjera.
Era un chiste común decir que cuando Estados Unidos se resfría, a México le da gripe. La economía mexicana era demasiado dependiente del mercado estadounidense.
Y cada vez que México elegía presidente, el peso sufría una devaluación que afectaba especialmente a los más pobres.
Eso no ha pasado en los últimos 12 años, y probablemento no ocurrirá esta vez.
“México ya no tiene crisis estilo México”, dijo Frank Conde, director de comunicaciones de North America’s Corridor Coalition Inc. en Dallas.
“En medio de la guerra contra las drogas y de la campaña presidencial, su PIB creció 4.6% en el primer trimestre, mientras que su cliente No. 1, Estados Unidos, vivía dificultades”.
“Es la economía de mejor desempeño en el Hemisferio Occidental”.
¿Qué significa eso para Texas? Mucho.
Los lazos económicos entre México y Estados Unidos son increíblemente fuertes. El comercio de Estados Unidos con México, su tercer socio comercial, es de casi $500,000 millones al año.
A Texas le corresponde una gran porción de ese volúmen: unos $128,000 millones.
Entre las promesas de campaña de Peña Nieto está una reforma energética, que podría abrir las reservas de gas en la parte norte del país, al su de la frontera de Texas con México.
Texas, con su avanzada industria de equipo para servicios petroleros, saldría ganando más que cualquiera de los estados vecinos.
Conde cree que Peña Nieto “no hará nada descabellado; más bien va a continuar destrabando el desarrollo social y económico de su país”.











