Cadena perpetua para Ada Cuadros
VALERIE WIGGLESWORTH/DMN | 7/13/2012, 6:09 p.m.
Por segunda ocasión, un jurado del condado de Collin encontró culpable a Ada Cuadros Fernández del homicidio de un niño de 14 meses que estaba bajo su cuidado.
Ada Cuadros Fernández, de 33 años, pasará el resto de su vida en la cárcel sin la posibilidad de libertad condicional, luego de ser condenada la tarde del viernes por el homicidio capital de Kyle Lazarchik.
El niño cayó en estado de coma el 13 de octubre del 2005 como resultado de lesiones traumáticas en la cabeza. Médicos del Children’s Medical Center lo mantuvieron con vida artificial hasta que su familia aceptó que nunca se recuperaría.
Los siete hombres y cinco mujeres del jurado tardaron cinco horas y media en llegar a una decisión unánime, el viernes.
En el 2006, La niñera peruana había sido encontrada culpable del homicidio, pero un tribunal de apelaciones invalidó su condena en el 2009 por errores procesales del juez que presidió el primer juicio.
Cuadros agachó la cabeza cuando el jefe del jurado leyó el veredicto. Algunos de sus amigos y familiares, que colmaron el tribunal donde se llevó a cabo el juicio, soltaron el llanto.
“Es una sentencia muy grande… Esto no es justo. Todo lo que han hecho (sic) han sido testigos. No hay una sola evidencia para haberla vuelto a condenar, a mi hija”, afirmó entre lágrimas Luz Fernández, madre de Ada.
Cuadros siempre sostuvo su inocencia. Su versión fue de que las lesiones del niño fueron por una caída accidental.
La policía de McKinney, ciudad en donde ocurrieron los hechos, nunca le creyó, ya que afirman que cambió su versión en varias ocasiones. Ella originalmente declaró que el niño se sintió mal sin motivo alguno.
Luego dijo que se había golpeado accidentalmente en el marco de una puerta cuando ella lo cargaba.
Posteriormente vino la versión de la caída.
Los fiscales del caso afirman que la policía encontró muestras de ADN, tanto de Cuadros como del niño, en la puerta rota de un gabinete de cocina. El niño también tenía en su cráneo marcas de clavos que coincidían con la puerta del gabinete.
El padre del niño testificó que el hizo el desayuno la mañana de ese 13 de octubre, antes de que él y su esposa se fueran al trabajo, y que la puerta del gabinete estaba intacta.
En el primer juicio, el juez no permitió que un experto testificara que él no creía que la puerta del gabinete hubiera causado esas lesiones.
En esta ocasión, los jurados escucharon al experto, pero decidieron dar más credibilidad a la versión de las autoridades.
Cuadros optó por no hablar en su propia defensa.
Su abogada, Pam Lakatos, trató de convencer a los jurados de no dejarse llevar por la emoción, que la indignación por la muerte de un niño no empañara su buen juicio.
Luego dijo que la policía presionó a Cuadros para que se declarara culpable. Si no lo hizo, es porque no era culpable.
“La presionaron y la presionaron, y ¿alguna vez admitió que ella lo lastimó? No”.
Fernández dijo que ayudaría a su hija a apelar el caso.
“Voy a comenzar de cero. Voy a apelar esta decisión tan injusta”, dijo.
“Sabiendo que todo esto era un accidente… le están destrozando la vida, nos están destrozando la vida a todos nosotros, a toda la familia”.












