REFLEXIONES: La terapia grupal es un espejo diferente
ROSALINDA WEISZ/REFLEXIONES | 7/13/2012, 1:10 p.m.
Uno de los métodos de psicoterapia que se utiliza con frecuencia es el de la terapia grupal. Esta modalidad de tratamiento se recomienda en muchos casos como válida por sí misma, o como complemento de la terapia individual.
La elección adecuada dependerá de la problemática y del perfil que presente el paciente.
La decisión será el resultado de un acuerdo entre terapeuta y paciente teniendo en cuenta el diagnóstico y los objetivos del tratamiento.
Existen diversas formas de terapia grupal, como los grupos de Alcohólicos Anónimos, las terapias de apoyo y los tratamientos psicoeducacionales (por ejemplo, grupos de educación para padres).
En esta oportunidad me referiré a la psicoterapia de grupo en tanto tratamiento en el cual el terapeuta funciona como líder y facilitador de la comunicación y como guía para profundizar la comprensión y la posibilidad de generar cambios.
El grupo en estos casos es reducido, entre 6 y 10 personas, y la característica más importante es, quizás, la experiencia de recibir la opinión honesta de los demás miembros acerca de cualquier tema que se trate.
Un fenómeno fundamental que ocurre en todas las terapias de grupo es que los conflictos y situaciones que se producen en la vida de los participantes fuera del grupo se recrean dentro del mismo, por ejemplo si una persona tiende a frustrarse y a enojarse fácilmente en la vida cotidiana, desplegará el mismo tipo de reacción ante situaciones similares que se produzcan en el contexto del grupo. De esta manera la terapia grupal presenta una oportunidad única para identificar y modificar patrones de conducta y adquirir comportamientos más ajustados.
A diferencia de la terapia individual, que transcurre dentro de la relación exclusiva paciente-terapeuta, el grupo ofrece un lugar seguro de interacción con otras personas que se enfrentan con problemas similares, un lugar en el cual se pueden probar conductas nuevas, y en el cual se recibe y se brinda apoyo emocional.
Este encuadre es particularmente beneficioso para personas afectadas por diversas patologías físicas, ya que diluyen la sensación de aislamiento e incertidumbre y posibilitan el aprendizaje de nuevas maneras de manejar los síntomas.
Se recomienda asimismo para aquellos que se enfrentan con problemas serios en sus relaciones interpersonales, ya que los otros se constituirán en espejos válidos que devolverán imágenes más realistas de los intercambios sociales dentro y fuera del grupo.
Otra situación apta para ser abordada en terapia grupal es el estar atravesando por determinada etapa o crisis vital, como la jubilación o la viudez.
“El grupo permite a sus integrantes el logro de una universalidad en cuanto a la apreciación de los problemas comunes, lo cual contribuye a que los sujetos estén menos centrados en sí mismos y dejen de verse como víctimas de su destino”.
Más allá de la particularidad de cada método o de cada problemática, los grupos (al igual que las terapias individuales) permiten el desarrollo de la capacidad de reflexión, de apertura y de expresión de los propios sentimientos, tan necesarios para ampliar la conciencia y para el desarrollo de una visión más sensible y real del mundo.
Weisz es psicoterapeuta en Dallas. Puede escribirle a reflexiones_rw@hotmail.com o llamar al 972-248-8416











