Museo explora legado de Quetzalcoátl
ANNA MACÍAS/AL DÍA | 7/27/2012, 1:26 p.m.
QUETZALCÓATL
Qué: El legado de la serpiente emplumada en las culturas precolombinas mexicanas se explora en esta exhibición. El sábado 27 habrá entrada libre, y un primer vistazo a esta exposición.
Dónde: Museo de Arte de Dallas, 1717 North Harwood St.
Cuándo: Desde el 29 de julio al 25 de noviembre; martes, miércoles, sábado y domingo de 11 a.m.- 5 p.m., jueves de 11 a.m.-9 p.m., viernes hasta la medianoche (el tercer viernes del mes)
Costo: $10
Información: 214-922-1200
En 1520, Hernán Cortes envió al rey Carlos V un libro ilustrado, sus 47 páginas construidas sobre piel de venado, en el que los mixtecas de Oaxaca narraban con dibujos brillantes la historia de sus dioses, su nobleza y el intercambio que tenían con otras culturas indígenas.
Ese documento, conocido como el Códice Nuttall, permaneció en Europa por cinco siglos.
Ahora, este documento se encuentra en la nueva exposición del Museo de Arte de Dallas titulada “El Legado de la Serpiente Emplumada en el México Antiguo”, que se inaugura este fin de semana.
“Existen pocos de estos manuscritos, quizás 12 en todo el mundo”, dijo Victoria Lyall, una curadora de la exposición que permanecerá abierta al público hasta el 25 de noviembre. El manuscrito se encuentra en una caja de vidrio en la exposición. Aunque el observador solo puede ver dos páginas, Lyall explicó que un lado del documento relata la historia de los centros importantes en la región mixteca. El reverso del libro ilustra la genealogía del líder mixteco Ocho Venado Garra de Jaguar. El códice fue divulgado por primera vez en 1902 y es uno de los pocos documentos gráficos que no fue destruido durante la Conquista.
La exposición contiene, además, más de 150 reliquias que demuestran lo que el dios Quetzalcóatl significó para los mixtecas, zapotecas y otros pueblos indígenas que habitaron la región que hoy comprende el sur de Estados Unidos hasta El Salvador entre 900 a 1521.
Las obras que incluyen joyas escoltadas de concha, instrumentos tallados de madera, discos de piedra decorados con mosaicos turquesa y vasos de cerámica bañados en barniz. Las piezas también revelan la existencia de un intercambio cultural y económico entre las diversas culturas de Mesoamérica.
Lyall animó a que familias mexicanas, y cualquier devoto del arte precolombino, aprovechen la oportunidad de ver este documento único. “El manuscrito cruzó el océano en 1520 y nunca regresó a América hasta ahora. La obra fue prestada por el Museo Británico”.
Lyall fue parte de un equipo de antropólogos e historiadores de arte que trabajaron durante cinco años para juntar la colección.
Algunas obras fueron prestadas a la exposición por el Museo de Antropología en la Ciudad de México, la Colección Latinoamericana Bentsen de la Universidad de Texas en Austin y otras instituciones de prestigio.
“Para los mexicanos de Dallas, igual como fue en Los Ángeles, es una tremenda oportunidad de aprender más de su cultura e historia”, dijo Lyall. “Muchas de estas obras han pasado las décadas o siglos almacenadas o en 30 diferentes museos del mundo. Trabajamos durísimo, a través de cinco años, para juntar esta colección de obras”.
A pesar de hablar diferentes idiomas y vivir a enorme distancias unos de otros, las reliquias comprueban que todos los pueblos compartían una devoción por Quetzalcóatl.
El dios del viento y lluvia tenía las características del ave quetzal y una serpiente, de allí que se lo conoce como “la serpiente emplumada”.
Su imagen, que se distingue por un collar de caracoles, se repite en las herramientas, joyas y textiles que los pueblos intercambiaron.
María Teresa García, directora de programas para familias en museo, dijo que las obras se pueden apreciar por adultos, jóvenes y niños. El sábado representantes del museo tendrán actividades gratuitas para que los niños puedan aprender más de las obras.
“Los jóvenes van a divertirse en esta exposición porque encontrarán que algunas de las modas que usaban sus ancestros precolombinos están de moda hoy”, dijo. “Es verdad la expresión ‘Todo lo viejo vuelve a ser nuevo’”.
El sábado los niños podrán oír una charla para entender el significado de las figuras animales en las obras, tomar una clase de dibujo mientras estudian las obras o hacer joyería parecida a la que usaba Quetzalcóatl.











