Llegó la hora de votar
AL DÍA | 7/28/2012, 8:01 a.m.
Samuel Romo nació y creció en West Dallas, un sector donde aún abunda la necesidad entre los inmigrantes y los hijos de inmigrantes.
Para Romo, miembro de la iglesia católica Santa Cecilia, votar en la elección congresal del martes es más que una satisfacción personal: es un deber como ser humano.
“Hay tanta gente aquí que está en una mala situación y necesita ayuda, pero los políticos son republicanos y nomás se la pasan hablando de recortes que hacen daño a la gente pobre, especialmente a los mexicanos”, afirmó. “Hay tanta gente que quiere trabajar y sobrevivir como cualquiera de nosotros, hay que ayudarlos, hay que empujar la reforma migratoria”.
El destino de la reforma y asuntos como el presupuesto nacional, las guerras en el extranjero y los tratados comerciales con otros países quedarán en las manos de los candidatos que sobrevivan la elección de desempate del 31 de julio en Texas. Entre ellos están el abogado Domingo García de Dallas y el representante estatal de Fort Worth Marc Veasey, que compiten por el nuevo Distrito 33, uno de 435 escaños en la Cámara de Representantes.
También están David Dew-hurst y Ted Cruz, dos republicanos que quieren ocupar la vacante de Kay Bailey Hutchison en el Senado federal, donde un solo voto podría inclinar la balanza en innumerables proyectos de ley.
Por el partido demócrata están Paul Sadler y Grady Yarbrough, que compiten por el puesto.
La elección de desempate ha generado un interés descomunal, particularmente entre los republicanos.
Según datos del Departamento de Elecciones del condado de Dallas, más de 28,000 habían sufragado hasta el jueves, el penúltimo día de la votación anticipada. De estos, 19,649 votaron en los comicios republicanos.
Es una tasa de participación que el presidente del Partido Republicano en el condado, Wade Emert, tildó de “increíble”.
“Los republicanos están votando a un ritmo de 535 personas por hora. Es una participación increíble”, reiteró.
Lucha por el Senado
La cerrada contienda por el Senado entre Cruz, el ex representante legal de Texas, y el vicegobernador David Dewhurst parece estar generando el inusitado interés.
Dewhurst es el candidato del estatu quo republicano, pero Cruz ha logrado despertar el ánimo entre los votantes del Tea Party, un movimiento de ultraconservadores fiscales dentro del partido.
Los últimos sondeos le da-ban una sorpresiva ventaja a Cruz, a quien Dewhurst superó ampliamente en la elección primaria del 29 de mayo, aunque sin lograr el 50% de los votos para evitar un desempate.
Durante la campaña, los dos republicanos se han esmerado por demostrar que cada uno es más conservador que el otro. Ambos están en contra de la inmigración indocumentada, a favor de restringir el presupuesto y se ufanan de su patriotismo.
Con el amplio dominio estatal del Partido Republicano, la contienda por la nominación demócrata al Senado a pasado casi desapercibida.
Paul Sadler es por mucho el candidato más reconocido, representando el este de Texas durante 12 años en la Legislatura texana.
Grady Yarbrough es un maestro pensionado de San Antonio que sobrevivió la primaria del 29 de mayo.











