NUESTRA VOZ: Cambio migratorio es un buen paso
AL DÍA | 6/15/2012, 5:32 p.m.
El viernes la Casa Blanca anunció una serie de medidas destinadas a proveer protección de acción diferida a inmigrantes jóvenes que han residido en este país desde pequeños y que cumplan con ciertos requisitos.
De inmediato los comentaristas se refirieron al anuncio de la administración de Obama como una “Dream Act Light”, mientras que un comunicado del Partido Republicano criticó la medida por considerar que se trata de una “amnistía por la puerta de atrás”.
Pero la gran mayoría de los grupos de análisis de políticas de inmigración —y por supuesto organizaciones activistas— aplaudieron lo que consideran una medida sensible y largamente esperada por parte de la discrecionalidad ejecutiva del presidente Barack Obama.
La medida anunciada tendría impacto en personas menores de 30 años que han estado en el país por al menos cinco año ininterrumpidamente, han asistido a la escuela y se han graduado de preparatoria o universidad en este país y no han cometido delitos graves.
Por supuesto, se trata de una solución parcial a la cada vez más necesaria reforma de las leyes migratorias del país, clave tanto para modernizar los procesos para la migración legal así como darle orden y marco legal a los estimados 11 millones de indocumentados.
Este anuncio ocurre a pocos meses de la elección presidencial y se especula una motivación política, más allá del impacto en potencialmente cientos de miles de jóvenes y niños que fueron traídos por sus padres al país sin documentación legal.
En su anuncio la Casa Blanca ofrece aplicar “la discrecionalidad” de las leyes para ciertos casos, luego de que por tres años y medio Obama ha sido recordado de su promesa de campaña de promover una reforma migratoria amplia.
Esta disposición no solo ayudará a cientos de miles de jóvenes a obtener un poco de protección legal —si acaso temporal— sino que también podría ser el inicio de esfuerzos más serios y concretos para una reforma migratoria integral.
Para los jóvenes autodenominados “dreamers” que han marchado y protestado frente a las oficinas de políticos y del congreso, esta es una noticia de alivio. Y para la sociedad estadounidense, que por años se ha enfrascado en una estéril debate lleno de pasiones, falsas concepciones y descalificativos, esta es una medida positiva y en la dirección correcta.











