Romney hace promesas sobre inmigración a hispanos
STEVE PEOPLES/AP | 6/21/2012, 2:32 p.m.
Lake Buena Vista, Fla. — Olvidando la retórica áspera de las elecciones primarias republicanas, Mitt Romney prometió el jueves encarar la inmigración ilegal "de manera civilizada pero resuelta", reformar el sistema de tarjetas verdes (de residencia) para los inmigrantes con familias y poner fin a los límites inmigratorios para sus cónyuges e hijos menores de edad.
Romney también dijo a un público hispano que su gobierno completará una cerca fronteriza de 3.200 kilómetros (2.000 millas) para contribuir a detener la inmigración ilegal. Calificó al plan reciente del presidente Barack Obama de flexibilizar las reglas de deportación para algunos hijos de inmigrantes en situación ilegal como poco más que una medida provisional.
"Como presidente, no me conformaría con una medida provisional. Trabajaría con republicanos y demócratas para hallar una solución a largo plazo", afirmó Romney a la Asociación Nacional de Funcionarios Hispanos Electos y Designados. "Daré prioridad a las medidas que fortalezcan y faciliten la inmigración legal. Y encararé el problema de la inmigración ilegal de manera civilizada pero resuelta. Puede que no siempre coincidamos, pero cuando les hago una promesa, la cumpliré".
Obama hablará el viernes al mismo grupo. Los discursos tienen lugar en momentos en que la Corte Suprema se apresta a dar su fallo sobre una enérgica ley de Arizona y después que Obama anunció su nuevo plan para evitar deportaciones.
Romney se ha visto en figurillas en los últimos días para aclarar su política inmigratoria mientras oscilaba entre la retórica enérgica que caracterizó las primarias republicanas y un público general en el que los hispanos desempeñarán un papel decisivo.
No solamente están en juego los estados con mayores poblaciones hispanas como Florida, Nevada y Colorado, sino un número creciente de otros estados reñidos, como Ohio, Carolina del Norte y Virginia, donde aun una ligera diferencia entre los votantes hispanos podría ser significativa.
Por lo menos uno de cada seis estadounidense es de ascendencia hispana, según la Oficina del Censo.
Romney fue poco claro en algunos terrenos, particularmente en el tratamiento de los hijos de inmigrantes traídos ilegalmente por sus padres, pero ofreció nuevos detalles en otros.
Su plan de reasignar las tarjetas verdes para inmigrantes y poner fin a los topes para cónyuges y niños menores sería un cambio del sistema actual, que es más bien por orden de llegada. Y su promesa de "abrochar una tarjeta verde a tu diploma" a los inmigrantes que obtienen títulos avanzados en Estados Unidos representa un cambio significativo.
No está claro cuántas de las promesas de Romney sobre reforma inmigratoria podrían cumplirse sin una acción legislativa.
Obama ha ejercido dos veces sus prerrogativas presidenciales desde el 2011 para hacer cambios al sistema de inmigración, incluso el anuncio de la semana pasada de que muchos jóvenes inmigrantes en situación ilegal traídos a Estados Unidos siendo niños no serán deportados y recibirán permisos de trabajo válidos por dos años.
La campaña del presidente fustigó a Romney por ignorar la oposición que había manifestado anteriormente al proyecto conocido como DREAM Act, una medida que habría permitido a algunos niños de inmigrantes en situación ilegal a permanecer legalmente en el país.










