México busca paz y progreso en las urnas
ALFREDO CORCHADO/DMN | 6/30/2012, 10:32 p.m.
Ciudad de México — Los mexicanos se dirigen a las urnas el domingo con temor y poca confianza en que el próximo presidente resuelva su enorme cantidad de problemas como la violencia, la inequidad social y el estancamiento legislativo que amenaza el futuro del país e indirectamente a Estados Unidos.
En el centro de las elecciones del domingo está una pregunta que muchos se plantean: ¿Quién ha cambiado más?
¿El ex partido hegemónico que gobernó a México a veces con mano de hierro durante siete décadas hasta que fue desbancado en el año 2000, y ahora fuerte favorito para ganar? ¿O ha sido la sociedad mexicana, la cual empezó a experimentar con la democracia hace 12 años pero que ha derramado demasiada sangre la que ha cambiado más?
Tratando de contribuir a responder a esa pregunta, varios electores viajarán desde Dallas este fin de semana para depositar su voto.
“Sólo queremos poner nuestro granito de arena”, dijo Mario Ramírez, restaurantero de Dallas que votará el domingo en su natal Ciudad de México. “México nos llama en un momento crítico”.
Mientras el país se desangra y la economía prospera, todo indica que Enrique Peña Nieto del Partido Revolucionario Institucional (PRI) vencerá a sus oponentes Josefina Vázquez Mota del Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece el presidente Felipe Calderón; y Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
También se espera que el PRI gane el control del Senado (128 escaños), posiblemente una mayoría de la Cámara de Diputados (500 escaños), y al menos dos de las cinco gubernaturas estatales que están en disputa (actualmente controla 20).
Al acercarse la hora de decidir, los electores no parecen estar tan esperanzados como en el 2000, cuando llevaron al poder al primer partido de oposición; o temerosos, como en el 2006, cuando era favorito el candidato de izquierda, con su plataforma de campaña promoviendo políticas sociales.
Más bien un ánimo de resignación, sino pragmatismo, parece prevalecer en este país de 112 millones de habitantes, particularmente en ciudades muy golpeadas por la violencia como Ciudad Juárez.
“Esto ya no es cuestión de esperanza o miedo”, dijo Rafael Fernández de Castro, director de relaciones internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México y ex asesor del presidente Calderón en materia de relaciones exteriores.
“Lo que los mexicanos quieren es que, quien sea que gane, lo haga con una clara mayoría. Los próximos seis años serán fundamentales para que los mexicanos no se rindan, que no pierdan esperanza, o la perderán porque los últimos 12 años han sido de experimentar y el experimento no salió como estaba planeado”.
La peor que puede pasar al darse a conocer los primeros resultados el domingo por la noche es que la contienda sea reñida, lo cual podría causar una profunda incertidumbre en un país, que ya sufre de violencia caótica.
Aunque las encuestan muestran que Peña Nieto goza de una ventaja de dos dígitos, pocos expertos creen que el resultado final sea por tan amplio margen.
Es entendible que muchos estén nerviosos.











