CARL LEUBSDORF: La elección será cerrada
5/4/2012, 4:46 p.m.
En seis meses a partir del domingo, los votantes escogerán entre Barack Obama y Mitt Romney. Todo indica que esta será la tercera elección reñida en las últimas cuatro justas presidenciales.
Las encuestas indican que Obama es favorito por ligero margen; pero algunos analistas demócratas en privado expresan inseguridad sobre sus posibilidades, reconociendo que la lentitud de la recuperación económica le da una posibilidad a Romney.
Ambos bandos ya luchan por imponerse y bombardean a los electores con una cantidad récord de publicidad, la mayoría negativa. Al final, su visión de las perspectivas económicas del país y el desempeño de los candidatos en los debates serán decisivos.
Así es como están las cosas en algunos aspectos fundamentales:
Encuestas nacionales
La buena noticia para Obama es que se ha recuperado de niveles de aprobación potencialmente fatales y generalmente aventaja a Romney. Las encuestas indican que a los electores les gusta más él. La mala noticia es que su nivel de aprobación anda por los altos 40, que es una zona peligrosa. Los sondeos muestran que los electores piensan que Romney sería mejor en la economía.
Algunas variantes en las encuestas obedecen a los diferentes estimados sobre la conformación del electorado; las minorías constituyeron el 26% en el 2008 pero apenas el 23% cuando los republicanos ganaron las elecciones intermedias del 2010. Entre más hispanos, afroamericanos y asiáticoamericanos voten, mejor para Obama.
Encuestas estatales
Estas son los mejores indicadores, porque a final de cuentas ellas decidirán la elección.
Los demócratas empiezan con una base más fuerte: 18 estados mas el Distrito de Columbia, con 242 de los 270 votos electorales necesarios, han votado demócrata cinco veces seguidas. (La base republicana cuenta con 23 estados y 191 votos electorales, pero 10 ocacionalmente han votado demócrata).
Los republicanos también esperan dar batalla a los demócratas en Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, mientras que los demócratas pretenden asegurar Arizona y Missouri. Pero donde la batalla será más dura es en nueve estados en disputa que ganó Obama: Colorado, Nuevo México, Nevada, Iowa, Ohio, Virginia, North Carolina, Florida y New Hampshire. No es de sorprender que Obama inicie su campaña el sábado en Ohio y Virginia.
Los demócratas arrancan con ventaja en tres estados disputados del Oeste, más Ohio y New Hampshire, suficientes para ganar. Los otros son un albur.
Electorados
Los electorados clave en los estados en disputa son los hispanos, que determinarían el resultado en Colorado, Nevada, Nuevo México y Arizona; los obreros anglo en el cinturón industrial desde Pennsylvania hasta Wisconsin; y los independientes suburbanos.
Las esperanzas de los demócratas de beneficiarse de la postura y retórica de Romney contra la inmigración serían contrarrestadas por el fracaso de Obama en promulgar una ley para regularizar a los indocumentados.
Por su parte, las esperanzas republicanas de beneficiarse del desempleo y del ánimo anti-Obama entre los trabajadores sindicalizados serían contrarrestadas por el éxito de Obama en rescatar la industria automotriz y por las acciones antisindicales de republicanos.
Obama una vez más cuenta con el fuerte apoyo de los jóvenes, aunque por ahora el su interés ha sido menor al demostrado en el 2008, posiblemente porque la campaña se ha centrado en la carrera republicana.











