Buscan votos de hispanos en estados claves
NICHOLAS RICCARDI/AP | 11/2/2012, 7:20 p.m.
Las Vegas - Elizabeth Alvisar es exactamente el tipo de elector que Mitt Romney necesita.
Como víctima de la alicaída economía en Nevada, uno de los estados más reñidos en año electoral, la asesora fiscal de 30 años tiene meses sin trabajo. Se opone al aborto y al matrimonio gay.
Sin embargo, ella decidió apoyar al presidente Barack Obama.
"Es por el Dream Act", dice Alvisar en referencia al decreto que emitió Obama en junio permitiendo que algunos jóvenes inmigrantes que fueron traídos cuando niños de manera ilegal no sean deportados si se gradúan de la preparatoria u obtienen un certificado de equivalencia. "Tengo muchos amigos que han aprovechado esa oportunidad".
En el vecindario predominantemente hispano donde vive Alvisar, el desempleo es alto y el valor de las viviendas es bajo. Pero la postura de Obama ante la inmigración le ha asegurado el apoyo de un grupo de rápido crecimiento demográfico que es cada vez más demócrata e intolerante de la posición republicana cada vez más dura contra la inmigración.
La campaña de Obama espera que los hispanos aporten el margen de victoria no sólo en Nevada, sino también en otros estados en disputa como Colorado, Iowa, Virginia y Carolina del Norte.
"Ellos saben que el presidente está del lado correcto en el tema migratorio y que quiere trabajar con el Congreso para una reforma migratoria integral", dijo Stephanie Cutter, una colaboradora de campaña.
La campaña de Romney considera que los hispanos, que padecen una tasa de desempleo de 9.9% (más de dos puntos mayor que el promedio nacional), son una pareja natural para el boleto republicano.
"Los hispanos han sido afectados más que ningún otro grupo demográfico con la economía de Obama", dijo Craig Romney, el hijo de Romney que habla español, en una breve entrevista. "Realmente están pasando apuros y entienden que este presidente les ha fallado y que necesitamos a alguien que sepa cómo crear empleos".
El equipo de Romney abrió una oficina en Las Vegas en septiembre y la semana pasada hizo campaña a su favor la popular gobernadora hispana de Nuevo México, Susana Martínez, en un esfuerzo por reducir la ventaja de Obama en el este de Las Vegas, donde viven 42% de la población hispana de Nevada.
Pero incluso los que apoyan a Romney dudan que el republicano pueda lograr avances con una población que, según muestran muchas encuestas, apoya a Obama por un margen de dos a uno.
"Va a tomar muchos años porque no nos hemos comprometido con esta comunidad para nada", reconoce Joel García, un conservador que formó una coalición para reclutar a hispanos. "Hay muchos hispanos que son conservadores en su vida y sus valores, pero existe este anzuelo en su boca llamado inmigración que los jala".
Hasta el decreto de junio, los activistas hispanos estaban inconformes porque Obama no había dado seguimiento a los planes para regularizar la condición migratoria de más personas. En cambio, su gobierno los estaba deportando en cifras récord.
Vicenta Montoya, abogada en materia migratoria y activista demócrata. "Iba a votar por Obama, pero no iba a ser con gran entusiasmo".
















