Javier Bardem explora su lado excéntrico
JAKE COYLE/AP | 11/2/2012, 2:26 p.m.
Nueva York -- Javier Bardem aparece en la más reciente película de James Bond en una toma larga.
Camina lentamente en una guarida cavernosa, hacia el frente donde el agente 007 interpretado por Daniel Craig está sentado atado a una silla. Bardem -- en el papel del villano Raoul Silva -- le cuenta una historia sobre ratas. Con un estilo que recuerda a una versión siniestra de Dick Cavett, Bardem se agacha cerca de Bond y de manera intimidante lo roza con su pierna.
No es de sorprender que Bardem como villano en una cinta de Bond sea muy divertido. En Skyfall interpreta a uno de los mejores archienemigos en los 50 años de historia de la serie Bond y da vida a un personaje más humano que lo que se ha visto normalmente en las cintas, incluso aunque es un poco excéntrico.
"El punto principal para mí era lo que (el director Sam Mendes) me dijo desde el comienzo: la palabra 'incomodidad"', dijo Bardem en una entrevista reciente. "No quiero que sea alguien que amenace, se trata de crear una situación muy incómoda cada vez que habla con alguien".
El actor español de 43 años es muy reconocido entre sus colegas y los críticos de cine. Ganó un Oscar en 2007 por otro villano interesante, Anton Chigurh de No Country for Old Men y ha sido nominado en otras dos ocasiones por su papel en Before the Night Falls (2000) de Julian Schnabel y por su melancólico protagonista en Biutiful (2010), del mexicano Alejandro González Iñárritu.
Skyfall es la película más comercial de Bardem hasta ahora, el tipo de cinta taquillera que suele darle pocas oportunidades, incluso a los mejores actores, para expresarse. Pero en vez de constreñirse al arquetipo de la película Bond, Bardem logra una interpretación que es tan matizada como las de aquellas cintas más artísticas.
"Nunca he hecho una película tan grande como James Bond, así que no sabía cómo me iba a afectar un monstruo tan grande como este al filmar", dijo Bardem. "Fue excelente estar en un proceso muy, muy creativo".
Craig fue el primero en ponerse en contacto con Bardem mientras conversaban en una gala en Los Ángeles. Bardem, interesado, respondió que las posibilidades de participar en la cinta sonaban "bastante bien". Leer el guión lo convenció y le hizo decir: "¡Guau, hay alguien aquí!".
"Estoy sorprendido por él", dijo Craig. "Es una persona apasionada y agradable, todo lo que hace en pantalla parece sorprendente y electrizante. Agregó niveles de interés, lo hizo real, pero no se olvidó de que estaba interpretando a un villano Bond, es un actor inteligente que sabe bien que es lo que tiene que actuar sin redondeos y recuerda qué es lo que tiene que hacer".
Lo "bien" que Bardem interpreta a Silva ha sido algo muy discutido por los admiradores del 007, pues algunos dicen que es el primer villano gay de Bond. Quizá eso sea exagerado pero la decadencia de Silva, junto con su sensibilidad y su sentido del humor, lo convierten en un villano complicado.















