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Análisis: Obama supera a Romney y desempleo


ASSOCIATED PRESS | 11/6/2012, 10:59 p.m.
Análisis: Obama supera a Romney y desempleo
Simpatizantes del presidente Barack Obama celebran en el momento en que televisoras anunciaron la victoria de Barack Obama, en Baltimore, Maryland. | JOSE LUIS MAGAÑA/AP

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Simpatizantes del presidente Barack Obama celebran en el momento en que televisoras anunciaron la victoria de Barack Obama, en Baltimore, Maryland.

Washington -- Barack Obama ganó la elección presidencial del 2012 superando a un determinado Mitt Romney y el peor índice de desempleo en época electoral desde la Segunda Guerra Mundial.

Para el presidente demócrata, de 51 años, ganar un segundo periodo durante una frágil recuperación resultó aún más difícil que su histórica elección como el primer presidente afroamericano del país.

La lucha de reelección tuvo poco parecido con la campaña de "cambio y esperanza" que lo llevó al poder en el 2008, en tiempos de una profunda crisis financiera y el hastío de los votantes con ocho años del gobierno republicano de George W. Bush.

En esta ocasión Obama abandonó su mensaje de aspiracional y optó por una reñida lucha cargada de ataques para descalificar a su rival. A lo largo del verano, el presidente y sus aliados políticos emitieron una ola de ataques negativos en contra de Romney, su negativa a dar a conocer sus declaraciones de impuestos, su carrera como ejecutivo de la firma de inversiones Bain Capital, y sus posiciones conservadoras en los derechos sobre el aborto y control de natalidad. Verificadores de datos independientes calificaron algunos de los ataques como cuestionables, incluyendo su afirmación de que Romney, como gobernador, exportó trabajos a China, e infló las cifras que tendrían que pagar los ancianos bajo los cambios que Romney haría al Medicare.

En su impulso general, la campaña anti-Romney fue similar a la exitosa campaña que libraron el presidente George W. Bush y los republicanos para derrotar al retador demócrata John Kerry en la cerrada elección del 2004, que también le otorgó la reelección a un titular en peligro. Esa elección se disputó en gran medida sobre los temas del combate al terrorismo y seguridad nacional.

Este año el tema de seguridad nacional no tuvo un papel significativo. Los republicanos no pudieron atacar a Obama con una de sus armas más eficientes contra los demócratas: la debilidad en temas de defensa. El presidente prácticamente se había vacunado ante cualquier ataque con una apuesta exitosa: ordenar la misión militar que mató a Osama bin Laden, líder de Al Qaida y el cerebro detrás de los ataques del 9/11.

En su lugar, la economía y el empleo ocuparon la principal preocupación de los estadounidenses, con el desempleo casi en 8% el día de la elección, un nivel un poco más alto que cuando Obama tomó posesión del cargo.

La estrategia de la campaña presidencial de distraer la atención de los problemas económicos pareció funcionar, en parte gracias a los ataques contra Romney y la exitosa convención demócrata, que tuvo como punto alto la convincente defensa de la presidencia de Obama a cargo de Bill Clinton y el argumento del ex mandatario de que un gobierno de Romney reviviría las políticas económicas que llevaron al país a la recesión.

De todas formas, Romney trabajó intensamente en el último mes de la campaña y tuvo éxito en su intento de convertir a la elección en un referendo sobre la administración de Obama. Romney nunca mostró con claridad sus planes para los próximos cuatro años y logró poner al presidente a la defensiva, por no delinear su agenda para un segundo mandato.

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