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Chinomexicanos festejan regreso a casa


OLGA R. RODRIGUEZ/AP | 11/27/2012, 5:24 p.m.
Chinomexicanos festejan regreso a casa
Juan Chiu Trujillo (centro) posa junto a sus hijos Juan Chiu Chan (izq.) e Ignacio Chiu Chan en su casa de la Ciudad de México. Trujillo fue expulsado de México durante la Gran Depresión y regresó a su país en 1960. | MARCO UGARTE/AP

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Juan Chiu Trujillo (centro) posa junto a sus hijos Juan Chiu Chan (izq.) e Ignacio Chiu Chan en su casa de la Ciudad de México. Trujillo fue expulsado de México durante la Gran Depresión y regresó a su país en 1960.

Ciudad de México -- Juan Chiu Trujillo tenía 5 años cuando salió de su natal México para visitar la casa de su padre en el sur de China. Cuando regresó tenía 35.

Mientras Chiu vacacionaba con sus padres, su hermano y dos hermanas en la provincia de Cantón, México ingresó en una etapa de xenofobia avivada por el desastre económico de la Gran Depresión y dirigida contra su pequeña y relativamente próspera minoría china.

Autoridades respaldadas por turbas acorralaron a los chinos, los presionaron a que vendieran sus negocios, los llevaban a la frontera y los obligaban a cruzar a Estados Unidos.

Sin posibilidades de regresar a su casa, hotel y restaurante en Tapachula, Chiapas, la familia Chiu se quedó en China para comenzar una nueva vida.

El padre de Chiu trabajó en la panadería de su hermano y sus hijos comenzaron a aprender chino. Pero su vida fue trastocada de nuevo cuando los japoneses invadieron China, el país padeció la Segunda Guerra Mundial y luego sufrió una guerra civil que ganaron las fuerzas comunistas, que persiguieron a las personas religiosas. En 1941 la familia huyó a Macao, entonces una colonia portuguesa.

Nunca dejaron de soñar con México, y Juan Chiu Trujillo regresó en noviembre de 1960. Volvió con su esposa embarazada, cuatro hijos y otros 300 chinomexicanos después de que el presidente Adolfo López Mateos, en un intento por mejorar la imagen de México, les pagó el viaje y decretó que se les permitiera vivir ahí. Con el tiempo recibieron la ciudadanía.

Vivos recuerdos

Decenas de esos chinomexicanos y sus descendientes se reunieron el sábado en un restaurante chino en la Ciudad de México para celebrar por primera vez el aniversario de su regreso, compartir recuerdos de un episodio casi olvidado de la historia y hacerle un homenaje al finado López Mateos.

Adrián Lay Ruiz recordó a su padre, Ramón Lay Mazo, quien nació en Sinaloa, y quien efectuó una incansable campaña a favor de la repatriación mientras vivía en Macao.

"Él me transmitió el idioma español así como su gran añoranza por volver a México, nuestra patria" dijo Lay con la voz entrecortada por las lágrimas.

Para muchos, la conmemoración abrió una pausa de reflexión sobre su condición de chinomexicanos. Es una comunidad que se siente hondamente mexicana pero que ha sido marcada por la persecución a mano de sus compatriotas y padece prejuicios étnicos, pese a que es cada vez más aceptada.

"Yo pensé: 'mis hijos necesitan saber la historia, necesitan saber de dónde venimos, necesitan saber que nos ha costado mucho trabajo estar aquí'", explicó un hijo de Chiu, Ignacio Chiu Chan, un abogado de 46 años.

Chiu Chan abrió una página en Facebook para compartir imágenes de la repatriación que encontró en la colección de fotografías de su padre y recoger las historias de otros repatriados. Más de 260 personas participan en ese espacio, en el que comparten fotografías y ofrecen relatos familiares.

Chiu Chan, casado con una mexicana de ascendencia española e indígena y padre de cuatro hijos, afirmó que pasó apuros con su identidad mientras crecía debido al acoso y que tuvo liarse a golpes varias veces por los insultos.

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