Mirada fresca a policías en nueva cinta
ANA E. AZPURUA/AL DÍA | 9/21/2012, 2:22 p.m.
Los actores Michael Peña y Natalie Martínez aseguran que gracias a sus familiares crecieron sin mayores roces con la policía.
Peña, hijo de inmigrantes mexicanos, reconoció haberse metido “un poco” en problemas en su natal Chicago, pero dijo que su hermano, un oficial de correccionales, le sirvió de buen ejemplo.
En el caso de Martínez, que creció en Miami, la que influyó fue su mamá, quien le cortaba el pelo a muchos de los policías de su vecindario.
“Yo creo que por esa razón es que no tengo un récord” criminal, dijo la actriz de ascendencia cubana entre carcajadas.
Cada vez que se encontraba con un policía le preguntaban “Ah, tu eres la hija de Odalys”, recordó la artista de 28 años.
Peña y Martínez, quienes visitaron Dallas recientemente, se sumergen en el mundo policial en la cinta End Of Watch, que se estrena este fin de semana. Los actores aseguran que su más reciente proyecto ofrece una visión fresca de los uniformados.
“Tu puedes tener tu idea de qué es la policía, pero esta película te enseña que (contrario a) la idea que tú tienes ellos son personas normales como nosotros, tienen vidas, son padres, son amigos, son hermanos, son esposos, son novios…”, afirmó Martínez, quien por momentos enredaba su larga cabellera en sus dedos, con las uñas decoradas de varios colores.
Peña, por su parte, explicó: “Para mí es la historia de dos hermanos: uno güero, otro mexicano, que están tratando de proteger el South Central (sector de Los Ángeles), pero para los chiquillos que no están en las gangas (pandillas) que quieren ir a la escuela y quieren trabajar y la gente que tiene negocios y no son criminales”.
En End of Watch, Peña encarna al policía latino Mark Zavala quien junto a su compañero Brian Taylor, interpretado por Jake Gyllenhaal, patrulla las calles de un vecindario de Los Ángeles en el que operan peligrosos criminales. La cinta enfatiza la relación de los dos uniformados, el fuerte nexo que se forma al poner su vida en manos del otro.
En la pantalla se nos muestra además esa vida que ocurre al quitarse el uniforme. En el caso de Zavala, su relación con su esposa Gabby. En el de Taylor, su noviazgo con Janet, interpretada por Anna Kendrick.
Peña, quien lucía gafas, explicó que durante cuatro meses acompañó a policías en sus rondas de patrullaje por Los Ángeles, recibió entrenamiento en el uso de armas y compartió con Gyllenhaal para lograr establecer una amistad.
Con Martínez también tuvo “mini-citas” en las que almorzaban juntos o se tomaban un café.
Todo ese tiempo hizo que el elenco se compenetrara para darle naturalismo a la cinta, coincidieron los actores.
“Pasamos mucho tiempo juntos para conectar”, dijo Peña. “La química se muestra en la película”.
La preparación para esta cinta escrita y dirigida por David Ayer (Training Day, The Fast and The Furious) hizo que Peña se adentrara en la piel de un policía con mayor profundidad que cualquier de sus personajes de agentes del orden anteriores.
De hecho, Peña recuerda como uno de los momentos más locos de la grabación cuando chocó, sin querer, el carro policial que manejaba y, en lugar de pedir que se detuviera la filmación, siguió actuando la escena.
“Eso es lo que me encantó”, dijo el actor de 36 años.
Sobre sus próximos proyectos, Peña adelantó que ya ha filmado parte de Chávez, cinta dirigida por el actor mexicano Diego Luna sobre el activista de los derechos laborales de los inmigrantes en Estados Unidos, César Chávez.
Peña, hijo de mexicanos que trabajaron el campo en este país, dijo que su padre fue víctima del robo salarial.
El papel de Chávez “era algo cerquita de mi corazón; quería hacer algo así para mí papá y mi mamá”, dijo el actor de Crash y The Lincoln Lawyer.















