Cae jefe Zeta y temen violencia en Nuevo Laredo
ALFREDO CORCHADO/DMN | 9/28/2012, 10:13 p.m.
Nuevo Laredo, México — Un capo del notorio cártel de Los Zetas fue exhibido ante las cámaras esta seman tras ser capturado en San Luis Potosí. Se trata de un duro golpe al grupo criminal pero que generó temor entre los habitantes de esta castigada ciudad fronteriza de que la violencia vaya a aumentar aún más en los próximos días.
Este mes más de 100 personas, incluyendo estadounidenses, han sido asesinadas en Nuevo Laredo en choques entre facciones de cárteles, afirman funcionarios de ambos países.
Un habitante de la ciudad lo llamó el “periodo más sangriento e incierto que se recuerde”.
Ya que la cobertura de los medios locales es casi inexistente, las bajas han pasado en gran medida desapercibidas.
Unas 700 personas han sido asesinadas este año en Nuevo Laredo, de acuerdo a un funcionario estadounidense en México, entre ellas más de una docena de ciudadanos de Estados Unidos o con doble ciudadanía.
Uno de los presuntos jefes de Los Zetas, Iván Velázquez Caballero, “El Talibán”, fue presentado el jueves en la Ciudad de México con dos allegados, tras ser arrestados el miércoles por la Marina en San Luis Potosí.
Velázquez, que era uno de los hombres más buscados de México, es el líder de una facción escindida de Los Zetas que declaró una guerra total a uno de los cabecillas de la organización, Miguel Ángel Treviño Morales, alias “El 40”, según funcionarios estadounidenses y mexicanos.
Ambos son requeridos por la justicia en Estados Unidos y México. Estados Unidos había ofrecido una recompensa de $2.3 millones por Velázquez y de $5 millones por Treviño.
Temen una violenta limpia
La aprehensión de Velázquez ocurre cuando un resquebrajamiento de la ley y el orden ha obligado a los habitantes de Nuevo Laredo a armarse y esconderse en sus casas.
Por ese motivo los entrevistados pidieron permanecer anónimos, pues temen posibles represalias.
“Hay mucho miedo de que todo esto lleve a una limpia, una purga”, dijo un ciudadano.
Otros expresaron esperanza de que la lucha intestina eventualmente debilite a Los Zetas lo suficiente para que la ciudad pueda volver a vivir aunque sea una aparente normalidad.
Funcionarios y vecinos dijeron que el arresto de Velázquez también podría fortalecer a Treviño, quien presuntamente comparte la dirección de Los Zetas con Heriberto Lazcano, alias “El Lazca”.
Treviño genera tanto miedo que recientemente, después del asesinato de uno de sus socios Zetas, ordenó que todos los bares de Nuevo Laredo cerraran en honor a su compañero caído.
Los dueños de los bares acataron la orden y cerraron, cuentan los vecinos.
La lucha entre las facciones ha sido inusualmente cruenta y personal, especialmente en Nuevo Laredo, donde ambos hombres nacieron y crecieron.
Velázquez y Treviño eran amigos de la juventud y por mucho tiempo socios en Los Zetas antes de su ruptura, dicen autoridades.
De hecho, se dice que Treviño fue el que le puso a Velázquez su apodo, “El Talibán”, como un juego de palabras.
Una vez que alguien le preguntó quién era el chofer de Lazcano, Treviño respondió: “un tal Iván”. Así se le quedó.














