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Enfrenta reforma migratoria lucha política

TODD J. GILLMAN/ DMN | 2/1/2013, 6:42 p.m.
Enfrenta reforma migratoria lucha política
Indocumentados y activistas de inmigración ven el mensaje del presidente Barack Obama sobre su plan de reforma. | ALAN DIAZ/AP

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Indocumentados y activistas de inmigración ven el mensaje del presidente Barack Obama sobre su plan de reforma.

Washington -- La suerte de 11 millones de extranjeros que viven ilegalmente en este país siempre ha sido el lado más espinoso del debate sobre la inmigración. Si se trata de "amnistía", es difícil de vender.

Ese término ha sido utilizado por políticos de línea dura contra la inmigración, y no tardaron en invocarla cuando ocho senadores re iniciaron el debate la semana pasada.

Al día siguiente, aplicaron el mismo epíteto al plan que el presidente Barack Obama delineó en Las Vegas.

Ambos permitirían a los inmigrantes indocumentados quedarse en el país, trabajar y eventualmente convertirse en ciudadanos, luego de superar obstáculos como multas, pago de impuestos atrasados, el requisito de aprender inglés y muchos años de espera.

¿Realmente cuenta como amnistía si viene con tantos obstáculos?

Los senadores que presentaron su plan están concientes de la necesidad de enfrentar ese alegato directamente.

"Si no hacemos nada, lo que tenemos es una amnistía de facto porque no sabemos quiénes son los indocumentados" dijo el senador Marco Rubio, republicano de Florida, en el pleno del Senado.

"Lo que recibe (el solicitante) es un permiso de trabajo, la capacidad de estar aquí legalmente. Pero sabemos donde está, sabemos dónde vive, sabemos dónde trabaja, si paga sus impuestos, si ya pagó una multa... Esto no es amnistía".

El plan de legalización de 1986 --una ley firmada por el presidente Ronald Reagan-- es un recordatorio de que se suponía que esa medida tenia la intención de detener la inmigración ilegal, pero no lo hizo.

"Yo no apoyo una amnistía", dijo el senador republicano por Texas John Cornynal explicar su rechazo al plan. Al igual que muchos republicanos, Cornyn exige concentrarse a trabajar en la seguridad y en aplicar la ley en el lugar de trabajo antes de hablar de medidas para otorgar la legalidad, mucho menos la ciudadanía.

"Es injusto para las personas que han tratado de jugar de acuerdo a las reglas y que han estado esperando pacientemente en la fila para ingresar al país, según la ley vigente, que otros se metan en la fila adelante de ellos", dijo Cornyn.

Brad Bailey, un restaurantero de Houston que fundó un grupo llamado Texas Immigration Solution para promover la reforma, con todo y una vía a la ciudadanía, calificó el término amnistía como "el estigma moderno que tratan de colgarnos estas organizaciones antiininmigración".

Además es falso, dijo. "Si una persona admite haber infringido la ley, paga una multa, pasa por un periodo probatorio que tiene que cumplir por haber infringido la ley... eso es pagar su deuda con la sociedad".

El fantasma del plan de 1986

Cuando Reagan firmó esa ley en 1986 había 3 millones de inmigrantes indocumentados. A cambio de regularizarse, esos inmigrantes tuvieron que pagar multas e impuestos atrasados.

"Deberíamos aprender de lo que pasó", dijo el senador Lindsey Graham, republicano por South Carolina, otro miembro del grupo de senadores que proclamó su plan la semana pasada. "Reagan era un gran conservador. Su corazón estaba en su lugar, pero si uno no asegura la frontera y controla quién obtiene los empleos, en 20 años va a tener otros 12 millones de indocumentados".