Quantcast
  • 10:29 a.m., 21/12/2014

El 13 fue el de la suerte para Eduardo Nájera


SILVANA PAGLIUCA/AL DÍA | 2/8/2013, 11:54 a.m.
El 13 fue el de la suerte para Eduardo Nájera
Texas Legends head coach Eduardo Najera coaches his team during a game against the Austin Toros, on Nov. 29, 2012 at Dr. Pepper Arena in Frisco. Ben Torres/Special Contributor 12152012xALDIA | Special Contributor

photo

Texas Legends head coach Eduardo Najera coaches his team during a game against the Austin Toros, on Nov. 29, 2012 at Dr. Pepper Arena in Frisco. Ben Torres/Special Contributor 12152012xALDIA

Alzó los brazos y miró hacia el cielo. Parecía estar dando gracias infinitas.

Con un alivio que se percibía en su rostro y en su andar, Eduardo Nájera comenzó a abrazar a sus jugadores, uno por uno, tras conseguir una victoria demasiado necesitada.

Los Legends derrotaron 108 a 103 al Energy el jueves en Iowa para cortar una racha de 12 partidos perdidos de forma consecutiva.

Ese récord es el peor en la joven historia de la franquicia de los Mavericks dentro de la Liga de Desarrollo de la NBA.

Pero Nájera no había empezado tan mal en su primer año como coach.

Luego de perder los dos primeros juegos de la temporada, los Legends ganaron cinco al hilo y todo parecía indicar que Nájera había logrado una conexión envidiable con sus jugadores.

Él mismo reconocía al inicio de la campaña que su experiencia dentro de la duela en sus 12 años jugando en la NBA era una de esas virtudes que le permitía comunicarse mejor con su equipo y entenderlos más fácilmente.

Pero las cosas empezaron a empeorar con los supuestos refuerzos que nunca llegaron.

Se le hizo una propuesta para que regresara a jugar con los Legends a Allen Iverson. Vía Twitter dijo que gracias, pero no. Iverson, a sus 37 años, aún mantiene esperanzas de jugar en la NBA, sin necesidad de pasar por la liga de desarrollo.

Donnie Nelson, propietario mayoritario del equipo también intentó reforzar a sus Legends con Delonte West.

Nelson conocía bien lo problemático que es pero su talento era indudable y el conjunto lo necesitaba.

El guardia había sido cortado de los Mavericks en octubre por mala conducta.

West nunca se presentó con los Legends.

Sin ayuda extra, Nájera mejoró la marca del equipo a 12-17 y pudo salir de ese bache que estaba ensuciando sus aspiraciones de llamar la atención de manera positiva en la NBA.

Ahora solo queda aprender de los errores.

Also of interest