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Burocracia, reto para nuevo Papa

ASSOCIATED PRESS | 2/22/2013, 8:44 a.m.
Burocracia, reto para nuevo Papa
El papa Benedicto XVI posa junto a funcionarios del Vaticano. Expertos creen que el próximo Pontífice deberá tener un mejor control de la burocracia de la iglesia. | /AP

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El papa Benedicto XVI posa junto a funcionarios del Vaticano. Expertos creen que el próximo Pontífice deberá tener un mejor control de la burocracia de la iglesia.

Ciudad del Vaticano -- Si alguna vez se necesitaron pruebas de que el próximo Papa debe reestructurar urgentemente la Curia, la poderosa burocracia del Vaticano, luego del escándalo por la filtración de los documentos privados de Benedicto XVI es la primera de todas.

El mayordomo robó delicadas cartas internas del Pontífice y se las dio a un periodista. El mayordomo admitió haberlo hecho para exhibir "el mal y la corrupción" en el Vaticano que consideraba le ocultaban a Benedicto XVI los que supuestamente le servían.

El contenido de las infidencias confirmó que el próximo Papa tiene muchas cosas que arreglar. Los documentos exhiben rencillas, corrupción y amiguismo en los más altos niveles de la iglesia católica. Esos trapos sucios van desde la concesión de contratos del Vaticano hasta un complot para destituir al director de un prominente periódico católico por considerarlo homosexual.

Los católicos podrían pensar que ese desarreglo en el palacio apostólico no incidirá en sus vidas para nada, pero no es así: la Curia toma decisiones en todo, desde el cierre de templos hasta la anulación de matrimonios, así como los castigos a los sacerdotes pederastas. Las donaciones que los fieles hacen cada año al Papa son depositadas en un banco del Vaticano cuya falta de transparencia financiera suscitó ásperos debates internos.

Esto lleva a espertos a afirmar que el siguiente Papa debe saber cómo manejar a la burocracia. "Hay que prestarle atención", afirmó el cardenal de Chicago, Francis George.

Sandro Magister, un analista del Vaticano que sigue de cerca la situación, dijo que el gobierno de la iglesia es un "desastre".

"Juan Pablo II estaba completamente desinteresado de la Curia; su visión estaba dirigida completamente al exterior", dijo Magister en una entrevista. "El permitió una proliferación de rencillas, pequeños centros de poder que lucharon entre sí con mucha ambición, arribismo y traiciones. Esto se acumuló y arruinó las cosas para el Papa siguiente".

Benedicto XVI estaba bien consciente de los problemas tras pasar casi un cuarto de siglo dentro del Vaticano en la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero como cardenal nunca se inmiscuyó en la refriega política interna, y como Papa le delegó su manejo a su secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone.

"Algunas de sus elecciones (de funcionarios) demostraron ser contraproducentes", afirmó Magister. "El cardenal Bertone no generó los resultados que Benedicto XVI esperaba".