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Brasil expande su presencia en la moda

JULIANA BARBASSA/AP | 1/2/2013, 7:36 a.m.
Brasil expande su presencia en la moda
Modelos presentan piezas de Andrea Marques en la Semana de la Moda en Rio de Janeiro, Brasil, en una fotografía del 14 de enero de 2012. | VICTOR CAIVANO/AP

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Modelos presentan piezas de Andrea Marques en la Semana de la Moda en Rio de Janeiro, Brasil, en una fotografía del 14 de enero de 2012.

Río de Janeiro -- Brasil no solo quiere ser un país a la moda, quiere ser un país de la moda.

Durante la última década, la mayor contribución brasileña al mundo de la moda prácticamente se limitaba a sus modelos, amazonas exóticas como Gisele Bundchen, Adriana Lima e Isabeli Fontana. Pero en el 2013 el gigante sudamericano quiere hacerse conocer más por su ropa que por las bellezas que la lucen en pasarela.

Por años Brasil ha tenido una importante industria doméstica de moda. Las altas tarifas de importación protegían a los productores locales contra la ola de ropa hecha en China y fomentaban las marcas nacionales.

Ahora, las más prestigiosas marcas brasileñas sueñan con encarar a los pesos pesados de la moda internacional.

Melissa, conocida por sus coloridas y caras zapatillas de plástico, ha cobrado más notoriedad a nivel internacional a través de colaboraciones con diseñadores como la inglesa Vivienne Westwood y el francés Jean Paul Gaultier. A partir del próximo año la marca trabajará con el diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld. El modisto alemán anunció este mes que tendrá cuatro minicolecciones con Melissa. La primera, que contará con cuatro calzados femeninos, saldrá a la venta en marzo.

Lagerfeld no es ajeno a las colaboraciones, ha trabajado con una gran variedad de marcas, desde la marca italiana de calzado Hogan hasta Coca Cola, pero ésta representa su primera incursión en el mercado brasileño, uno de los más codiciados del mundo, según Women's Wear Daily.

El diario de la industria de la moda clasificó Brasil como el país en desarrollo que más interesa a las marcas de lujo, pues en su última década de fuerte crecimiento económico Brasil suplantó a Gran Bretaña como la sexta economía del mundo.

Con esta expansión económica, que ha sacado a decenas de millones de personas de la miseria y reforzado a la creciente clase media, una fiebre de consumismo se ha apoderado del país. A pesar de las tarifas que multiplican los precios de los productos de lujo extranjeros, nuevos centros comerciales llenos de marcas internacionales se están abriendo a un ritmo deslumbrante.

Este año, unas 70,000 personas acudieron a la inauguración en Sao Paulo del centro comercial JK Iguatemi que cuenta con tiendas del joyero francés Van Cleef & Arpels, la marca francesa de moda Lanvin y la italiana Miu Miu. Otro centro comercial de lujo, cuyos 8.000 metros (86.000 pies) cuadrados albergan tiendas de la joyera neoyorquina Tiffany and Co., la marca italiana Prada y la francesa Louis Vuitton, abrió sus puertas en un barrio chic de Rio de Janeiro este mes.

La creación de nuevos centros comerciales no se limita a las grandes ciudades como Rio de Janeiro y Sao Paulo. En Recife, una ciudad costeña en la región noreste, que históricamente ha sido la más pobre de Brasil, abrió el centro comercial Rio Mar con locales de la marca estadounidense Tori Burch. A su vez otros centros comerciales están bajo construcción en dos otras ciudades del noreste.

Pero los brasileños no se contentan con ser simples consumidores. También quieren producir artículos de lujo codiciados internacionalmente.