En favelas de Río se redefine el 'funk'
JULIAN BARBASSA/AP | 1/4/2013, 1 p.m.
Río de Janeiro -- El "funk" de Río de Janeiro no es la música de la década de 1970, es el sonido de una ciudad que no aparece en las postales, es la música negra de las favelas que mezcla ritmos como el rap, el hip hop y el soul con letras que describen la realidad de los pobres y gana cada vez más seguidores.
Algunos subgéneros del funk glorifican el estilo de vida de los narcotraficantes, como los narcocorridos mexicanos, otros sirven como un escape del trabajo y las dificultades de la vida cotidiana.
Los bailes funk duran más allá del amanecer y están llenos de jóvenes y algunos narcotraficantes con cadenas de oro y armas en barrios alejados del control policial. Las mujeres casi desnudas con tacones altísimos actúan las letras sexualmente explícitas de las canciones con bailes reveladores.
Para muchos en Río de Janeiro las favelas están muy lejos y el funk es la única forma de acercarse a su historia, dijo Adriana Facina, profesora en la Universidad Federal de Río de Janeiro que estudia el movimiento funk.
"Todo el arte es una forma de comunicación y el funk permite la autoexpresión de una población que en una sociedad como la nuestra está oprimida y no tiene voz en en los medios masivos", dijo Facina.
Muy pocos artistas como M.C. Naldo y Buchecha, han llegado a los principales canales de televisión, la mayoría de los artistas funk y sus admiradores se han visto obligados a pelear en las cortes, las calles y los diarios para tener respeto, repitiendo las dificultades que tuvieron los pioneros de la samba, la capoeira y las religiones afrobrasileñas.
La capacidad del funk de entretejer otras realidades en la narrativa oficial de Río quedó clara en noviembre cuando la policía arrestó al principal narcotraficante de Rocinha, un enorme barrio miserable en medio de dos de los barrios más ricos de Río.
Los noticieros presentaron la nota con gusto, pero no todos celebraban que el narco Antonio Bonfim Lopes hubiera sido capturado. Poco después de su arresto las visitas a un video de la canción de MC Godo "Salvei minha filha" en YouTube se dispararon.
El video muestra fotografías de narcos sonriendo con los residentes de Rocinha y las letras retratan a Lopes no sólo como un capo violento, sino como un padre que se volvió delincuente para tener dinero para atender a su hija gravemente enferma.
"La gente me juzga, pero no conocen mi historia", dice la canción. "La sociedad sólo sabe criticar, pero es fácil hablar cuando no estás en mi lugar", agrega, para concluir: "Soy un ciudadano más que no tenía opción".
En los últimos cinco años el género ha aumentado su alcance y su aceptación ha sido mayor, con la ayuda de una asociación de artistas funk y admiradores, Apafunk, así como el apoyo de legisladores liberales. Su potencial comercial tampoco puede pasarse por alto, una encuesta reciente realizada por el centro de investigaciones brasileño Fundación Getulio Vargas reveló que los DJ y los raperos del funk generan cerca de 720 millones de dólares al mes en ingresos.















