Al Dia TX
12:30 a.m., 4/18/2014 | 61°

Lance Armstrong admite dopaje a Oprah Winfrey

JIM LITKE/AP | 1/18/2013, 6:49 a.m.
Lance Armstrong admite dopaje a Oprah Winfrey
El ciclista Lance Armstrong escucha una pregunta de Oprah Winfrey durante la grabación del especial "Oprah and Lance Armstrong: The Worldwide Exclusive" en Austin. | GEORGE BURNS/ASSOCIATED PRESS

photo

El ciclista Lance Armstrong escucha una pregunta de Oprah Winfrey durante la grabación del especial "Oprah and Lance Armstrong: The Worldwide Exclusive" en Austin.

Chicago -- Lance Armstrong finalmente lo admitió. Se dopó.

Armstrong no dio muchos detalles ni ofreció nombres. Conjeturó que probablemente no habría sido descubierto si no hubiese decidido regresar al deporte en el 2009. Y dijo que supo que su suerte estaba sellada cuando su viejo amigo, compañero de entrenamientos George Hincapie, que participó con él en sus siete triunfos en el Tour de Francia, fue forzado a denunciarle ante las autoridades antidopaje.

Pero desde el inicio y más de 20 veces durante la primera de dos partes de la entrevista con Oprah Winfrey, transmitida el jueves, el ex campeón de ciclismo admitió que había mentido sobre ello reiteradamente durante años y que él fue el líder de un minucioso esquema de dopaje en un equipo del Servicio Postal estadounidense que le llevó al tope del podio en Francia una y otra vez.

"Soy un personaje imperfecto", dijo Armstrong.

"¿Y en el momento no te pareció que estaba mal?", preguntó Winfrey.

"No", replicó Armstrong. "Incluso más escalofriante".

"¿Te sentiste mal por lo que estabas haciendo?", insistió Winfrey.

"No", dijo. "Lo más escalofriante".

"¿Sentiste de alguna manera que estaban haciendo trampa?"

"No", dijo Armstrong tras una pausa. "Eso es lo peor".

"Yo busqué la definición de trampa", añadió momentos más tarde. "Y la definición es ganar una ventaja sobre un rival. Yo no lo consideré así. Yo lo consideré hacer lo necesario para emparejar las cosas".

Luciendo una chaqueta azul y una camisa con el cuello abierto, Armstrong fue directo en sus respuestas, y no estuvo defensivo ni afligido. No hubo lágrimas y muy pocas risas.

Evadió pocas preguntas y se negó a implicar a nadie más, incluso tras decir que era humanamente imposible ganar siete tours consecutivos sin doparse.

"No me gusta la idea de hablar de otras personas", dijo. "No quiero acusar a nadie".

Aún es muy pronto para saber si esta confesión televisada va ayudar o dañar la vapuleada reputación de Armstrong y su ya tenue defensa en al menos dos demandas legales pendientes, y posiblemente una tercera. De cualquier modo, una historia que parecía demasiado linda para ser cierta -- la de un sobreviviente de cáncer que ganó una de las pruebas más duras del deporte siete veces seguidas -- resultó ser falsa.

Winfrey arrancó la entrevista directamente en el meollo, haciendo cinco preguntas cuyas respuestas podían ser simplemente sí o no.

¿Usó Armstrong substancias prohibidas? "Sí".

¿Usó EPO (la droga que estimula la producción de glóbulos rojos)? "Sí".

¿Se sometió a transfusiones y dopaje sanguíneo? "Sí".

¿Usó testosterona, cortisona y la hormona del crecimiento humano? "Sí".

¿Lo hizo en todas sus victorias en el Tour de Francia? "Sí".

Durante todo ese tiempo, Armstrong soslayó a compañeros de equipo que cuestionaban esas tácticas, al tiempo que juraba que estaba limpio y trataba de silenciar a cualquiera que lo negase. Despiadado y lo suficientemente rico como para ajustar cualquier cuenta, ningún lugar pareció fuera de su alcance: tribunales, la corte de la opinión pública e incluso las rutas de la carrera más prestigiosa de su deporte.