| Hoja informativa | Ofertas Especiales  
Publicidad
El Clima de Hoy: Overcast, 38° F    Radar    Pronóstico
¡Suscribete Gratis!Publicidad


Baja el consumo de 'cheese' en escuelas de Dallas

09:45 AM CST on Monday, November 24, 2008

Por VANESA D. SALINAS/Al Día

El consumo de heroína "cheese" en las escuelas de Dallas no ha sido erradicado, pero los decomisos, arrestos y muertes asociadas con esta droga han disminuido drásticamente de un año a la fecha, afirman las autoridades.

En las escuelas, el número de estudiantes detenidos por posesión de esta droga bajó de 149 en el ciclo escolar 2006-2007 a 61 el año pasado y a solamente 15 ­todos de ellos latinos­ desde que iniciaron las clases en agosto, según la policía del distrito escolar de Dallas. La droga cobró las vidas de más de dos docenas de personas, mayormente adolescentes, en el 2006 y 2007, pero ya no se ha reportado ningún deceso desde junio.

ROBERTO M. SÁNCHEZ/AL DÍA
Evelio Flores habla frente a un grupo de padres sobre la heroína "cheese" en la preparatoria Molina. El consumo de esta droga en las escuelas de Dallas ha disminuido drásticamente de un año a la fecha.

Y en los centros para tratamiento de adicciones, las llamadas por parte de padres de jóvenes que consumían este producto, anteriormente diarias y constantes, ahora se reciben quizás un par de veces por mes.

Funcionarios escolares, policías, activistas y consejeros atribuyen el control de la epidemia de consumo de heroína en las escuelas a las campañas de educación y prevención, y a la mayor vigilancia en las escuelas.

"El consumo ha caído dramáticamente... hasta en un 80 por ciento en mi opinión", dijo Monty Moncibais, detective de narcóticos del Departamento de Policía de Dallas.

"Creo que la situación se ha estabilizado bastante debido a la difusión ­en inglés y en español­ que hemos llevado a cabo con nuestros socios corporativos y activistas comunitarios para que la gente se dé cuenta de lo peligroso, letal y adictivo que es el cheese", agregó. "Inundamos las áreas problemáticas con volantes y posters y pasamos muchas horas con los padres, maestros, organizaciones comunitarias e iglesias para combatir el problema".

En las escuelas, las revisiones con perros entrenados para detectar droga son frecuentes y estudiantes y empleados son conminados constantemente a denunciar la compra-venta de narcóticos. De esta manera, no sólo el "cheese" sino casi todo tipo de droga ha escaseado en los planteles, según la policía.

Los alumnos saben que en cualquier momento los oficiales pueden llevar perros a las escuelas, por lo tanto son pocos los que se animan a traer droga de cualquier tipo, dijo Gary Hodges, subjefe de la policía interna del DISD.

Las revisiones son sorpresivas e involucran sacar a los estudiantes de un salón mientras entra un oficial con su perro entrenado para revisar las mochilas de los alumnos. El perro también revisa los casilleros personales de los estudiantes, ubicados en los pasillos de la escuela, dijo Hodges.

"Ha sido un esfuerzo fuerte y coordinado de educación y prevención", dijo José Luis Torres, superintendente adjunto del DISD. "Es importante mantener las medidas vigentes. Continuaremos dialogando con los padres, continuaremos aplicando los reglamentos de conducta ya que este es un asunto muy serio".

El Centro de Recuperación Nexus, una clínica de rehabilitación en Dallas para muchachas de entre 13 a 17 años que son adictas a las drogas, también ha registrado un descenso de pacientes y una caída en el volumen de llamadas por parte de sus familiares, dijo Beverly Carroll, directora del programa para adolescentes de Nexus.

La epidemia del "cheese" ocurrió alrededor de cinco escuelas en el norte y noroeste de Dallas, entre estas la preparatoria Jefferson. La heroína se volvió popular por su bajo costo (hasta 2 dólares por dosis), sus efectos secundarios al mezclarse con el medicamento Tylenol PM y sus cualidades adictivas, según la policía.

Christian Jaramillo, que se graduó de ese plantel en mayo, dijo que a él le ofrecieron la droga cuando menos en cuatro ocasiones cuando el "cheese" estuvo de moda y que una de sus amigas murió a consecuencia de una sobredosis.

"Nos tomó de sorpresa a mucha gente. Ella estaba involucrada en muchos aspectos positivos de la escuela, estaba en muchas organizaciones", dijo Jaramillo. Después de ese incidente, Jaramillo trató de organizar a estudiantes de varias escuelas para combatir la compra-venta de la droga, pero se desanimó cuando los vendedores amenazaron a su familia.

Ahora, dice estar contento de enterarse que ya hay menos detenciones, pero advierte que no se debe pensar que ya el problema está resuelto, porque puede resurgir en cualquier momento.

En eso coincide Carlos Quintanilla, que dirigió varias agrupaciones comunitarias en una campaña contra la heroína.

"Nunca debemos bajar la guardia. No debemos estar satisfechos nada más porque bajaron los arrestos", afirmó. "Siempre tendremos el problema. Habrá un estudiante ingenioso que compre heroína y haga 90,000 dosis y antes que usted se lo imagine habrá 45,000 niños adictos".

Padres siguen alerta

En uno de los talleres anti-drogas que patrocinó el DISD hace unos días, María Esther Delgado afirmó que no quiere que sus dos hijos menores –de 15 y 5 años de edad– caigan en la tentación de las drogas en la que cayó su hijo mayor.

"Como ya tuve una experiencia, no quiero que me pase otra vez. Entonces, me involucro mucho en la escuela", dijo Delgado durante el foro en la preparatoria Molina.

Evelio Flores, consejero y coordinador de prevención de drogas del DISD, dijo que la mercadotecnia juega un papel importante en la venta de droga a los estudiantes, por eso les ponen nombres atractivos y fáciles de aprender como "cheese".

Dijo que las escuelas tienen un programa para aplicar exámenes anti-doping a los alumnos, siempre y cuando los padres den su autorización. Agregó que los padres deben estar pendientes de sus hijos porque una sobredosis fatal de droga puede ocurrir en cualquier momento.

"La primera vez puede ser la última. No vale la pena el riesgo", dijo Flores.

A Erika Venzor, de 31 años, le preocupa que todavía se consiga el "cheese" en las escuelas, ya que tiene dos hijos, un niño de 11 años y una niña de 6, en escuelas de Dallas.

"Los niños le piden a uno un dólar para las paletas, pueden guardarlo. Me preocupo más porque es muy fácil, está muy al alcance", dijo Venzor. "Con una vez que lo prueben, se me pueden morir".

vsalinas@aldiatx.com

469-977-3652

 Versión para imprimir |   Enviar a un amigo 

Dallas/Fort Worth: Fuente de RSS

Publicidad




Los más enviado